LAS FAMILIAS MENONITAS Y EL DERECHO A LA DIFERENCIA

Llegamos a la casa de Pedro, en la Colonia Menonita de Nueva Esperanza, cerca de Guatraché en La Pampa, Argentina. Estábamos visitando la zona con mi amigo Raúl, para poder recabar información para este informe. Preguntando por alguien que vendiera los tradicionales quesos de la colonia. Fuimos a un cuarto detrás de la carpintería, y allí había dos jamones enteros secándose en el suelo y dos repisas repletas de quesos condimentados, unos con orégano, otros con pimienta. Quesos blandos, con poco estacionamiento. Compramos un par y, tras la transacción, Pedro nos invita a su casa a tomar mate. La excusa para socializar, bien argentina, contrastaba, al menos para nosotros, con la situación social, inclasificable, que estábamos por vivir.

La primera impresión al pasar la simple puerta de madera es que no nos esperaban. Dos chicas se mueven de acá para allá intentando barrer montañas de cáscaras de girasol Una legión compacta de niños, no muy lejos, mastica y arroja cascaritas casi al unísono. Dos muchachas más preparan el mate. La madre, en una mecedora junto a la ventana, parece una matrioska rusa, y tejía una prenda para alguno de sus once hijos. El padre vino se sentó al lado mío, y me saludó en alemán, alentado por Pedro, quien le había anticipado que yo algo entendía.
A Raúl le llamó muchísimo la atención cuando preguntó por qué todos estaban comiendo semillas de girasol, y Pedro respondió, como si fuera una obviedad.
– ¡Porque es domingo!
niños menonitas

Pensé que nunca accederían a posar para esta foto.

Leyendo entre líneas, los domingos se permite todo lo que los demás días se raciona. Las mujeres no participan de la charla. Mudas, ceban el mate, lo acercan o lo retiran. Si una lo olvida la otra se lo señala con un gesto nervioso. El padre, un hombre de frente anchísima, me hace varias preguntas sobre Alemania, país que no conoce. Es amable y formal.
Le pregunto por los nombres de sus hijos, y en fila me los nombra, pero salteándose a las mujeres. Ellas permanecen anónimas cebando el mate puntualmente. Hablan alemán medieval, pero toman mate… Es comprensible que, en ese entorno, las chicas no tengan mayores planes que, como su madre en la mecedora, dedicarse a parir diez u once hijos. Ningún miembro de la comunidad sale a realizar estudios al “mundo exterior”, y no hay más horizontes pensables que el de ama de casa. Occidente era igual hasta menos de un siglo, y Oriente los sigue siendo en gran medida. Quizás lo que me impacta, es la premeditada omisión de herramientas para la disidencia o la diferencia en las nuevas generaciones.
sombreros menonitas
Surge, claro, un dilema. ¿Hasta qué punto debe la ley nacional intervenir para asegurar una educación estandarizada con cierta clase de contenidos? En todo el tiempo que pasamos en la colonia, ninguna mujer nos dirigió la palabra, ni en alemán ni en español. Los chicos nos han explicado que ellas hablan sólo alemán. ¿Puede la familia y la comunidad proporcionar una educación que excluya la lengua necesaria para ser una persona libre en Argentina? Las escuelas siempre fueron fábricas de mentalidades, desde la época de Sarmiento hasta ahora. También se las ha utilizado para excluir las lenguas nativas americanas y “normalizar” y homogeneizar la población. ¿Será mucho pedir una ecuación bilingüe? Prohibido prohibir. ¿Llegará algún día a ser parte de una ética universal? Cuando dejamos la casa, Pedro nos dice que ya sabemos donde viven, que si volvemos a la colonia los visitemos. El Gol de Raúl pronto nos regresa a nuestra era. Nos pellizcamos para saber si no lo soñamos, mientras el rústico barman de un club de pueblo nos despacha una cerveza. ¿En serio estamos a 30 kms de ellos? ¿Y a cuántos siglos? Lo mismo, brindamos.

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Acerca del Autor

Juan Pablo Villarino

Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo como mochilero para documentar la hospitalidad y la vida cotidiana de los destinos más insólitos a través de mis crónicas. Escribo libros de viaJe para contribuir a la revolución nómada.

18 Comentarios

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  • Genial Juan Pablo. Tenía conocimiento de ello por un jefe que tuve y es de flia alemana
    Ellos suelen ir bastante seguido a la colonia, pero es maravilloso relatado así y acompañado con las fotos.
    Por supuesto venimos siguiendo tu página, tanto Juan Manuel, Gastón y yo, porque nos la mostró Matías hace mucísimo.
    Te felicito por todo lo que hacés.
    Te mando un beso y te quiero mucho

  • Juan, super interesante tus relatos, leo el blog desde tu primera visita a Bahía Blanca.
    No hay duda de tu inteligencia y cómo volcás en palabras las vivencias en cada descripción. Muchos éxitos y adelante!!!

    Ana

  • Hola Juan mi nombre es Leonardo y soy de la calurosa ciudad de Guayaquil; el motivo de mi mensaje es ante todo felicitarte por el excelente trabajo que haces al comentar y narrar tus vivencias en los viajes en los que te embarcas. He seguido tu blog desde hace poco pero me parece increible todos los lugares que ya te has recorrido, en particular me gusta bastante el viajar pero Por cuestion del trabajo y los estudios no me he aventurado mas alla de Perú por el momento y ahora mis viajes los hago dentro del pais. Tengo tambien un blog donde narro esa y otras experiencias y seria grato el poder compartir anecdotas con alguien que lleva mas recorrido por el extenso y extraño mundo un abrazo y sigue adelante, suerte con lo de la bici de dos pisos xD

  • Gracias Leonardo por tu comentario.

    La calurosa ciudad de Guayaquil… también por allá anduvieron mis pasos alguna vez. Nada como un encebollado en sus comedores, o una caminata por el malecón, ahí donde desemboca el río Guayas…

    Lei hace poco «Las cruces sobre el Agua», de Joaquín Gallegos Lara, precisamente ambientada en tu ciudad durante la revolcuión de los panaderos en 1922. Muy buen libro.

    Un abrazo!!
    Juan

  • Si exactamente esa es mi Guayaquil jajaaaa la de los encebollados y el sol de 40 grados, me alegra que te haya gustado la ciudad aunque la delincuencia le quite atractivo, Cruces sobre el agua muy buen libro lastima que algo asi haya ocurrido fueron cercad de 500 las victimas de esa masacre y como sus cuerpos fueron arrojados al Rio Guayas de ahi viene el nombre del libro. Un brazo!

  • Como muchos otros (supongo) no tenia idea de lo que un menonita era…y de alguien describirme la forma en que viven de seguro no me ubiera imaginado ni por las nubes que existieran comunidades en argentina.
    De verdad parece de pelicula…
    * «comen semillas porque es domingo…»
    * «tiene barra de torsion de Volkswagen…»
    Increible.

    Saludos Juan.

  • Me estoy poniendo al tanto de todo esto que no tenia idea que existia en la Argentina.
    Gracias Juan! creo que es un tema que da para debatir largo rato.
    Me parece genial tu blog, que hace poco conocí.
    Felicitaciones y exitos en tu proximo viaje!
    (sigo leyendo!)

  • Impresionantes fotos. No se qué tienen, pero me fascinan. Será su forma de vestir, su hermetismo. No se qué, pero cuando me he encontrado con menonitas no puedo evitar observarlos, algo es que no se qué, que me fascina.

  • Pah, qué viaje, no sabía que Argentina había colonias de estas también, sí sé de EEUU o de Bolivia, me parece una locura, y justamente ese tema de la educación lo hemos discutido un montón de veces en mi familia (hasta llegar a pelearnos, jaja). ¿Hasta dónde el Estado puede dejar que existan estas colonias con ese aislamiento? Me choca mucho, por qué si se persigue a la gente en las ciudades para que eduquen a sus hijos, a ellos los dejan hacer lo que quieran, a nosotros la ley nos persigue y estos tipos viven allí en su burbuja, es un poco raro.
    No sé. Acá en Uruguay la educación primaria es obligatoria, obviamente hay gente que le escapa a la ley y no lleva a sus hijos a la escuela, pero desde los 4 años se supone que deben concurrir, y se hacen inspecciones. Creo que no tenemos en nuestro territori ninguna colonia de este tipo, al menos que yo sepa, y los niños deben ser todos educados en escuelas autorizadas por el Ministerio de Educación y Cultura, por lo tanto hay un programa común para todos los niños de la República… Eso se supone. Y se impone ese modelo a todos, con el ideal de cuidar a todos los niños del país, más allá de sus familias y las viscisitudes personales de cada uno… Más allá de que estoy de acuerdo contigo en lo que decís de la educación, y de que se ha pisoteado a las culturas ancestrales de nuestras tierras para imponer un modelo occidental, moderno, positivista y burgués, me preocupa cuando desde el núcleo de poder de estos grupos se segrega a algunos integrantes de la comunidad, o en realidad a todos. Por lo que sé de los menonitas, hay dos alemanes, un alemán bajo y uno alto, que sólo lo hablan los integrantes de ese núcleo de poder, léase pastores, reverendos o no sé cuál es la figura. La Biblia que ellos usan está en esa lengua, pero la mayoría de los habitantes conocen sólo la otra. Tienen prohibido aprender de geografía, de historia, de política. Y sí, ya sé que nuestra educación también está sesgada, dirigida, y que sabemos apenas una parte de la verdad, y que no somos realmente LIBRES, peeeerooo….
    Un asunto recontra controversial y que podríamos discutir horas sin llegar a una tesis, una antítesis y menos una síntesis. En fin. El mundo es una demencia de diversidad. Y tiene su encanto.

    • Gracias por el comentario!! Que tema controversial…. Como bien dices, por ya nacer dentro de una cultura, estamos sesgados. Pero prefiero nuestro tipo de sesgo jeje Sobre lo del alemán bajo y alto, la diferencia no radica en cuestiones de estrato social sino de cronología. El alto alemán es más antiguo… Puede que la biblia, al ser más antigua, se haya traducido a ese dialecto. (De la misma que antes estaba en Latin) No se si teniendo la exclusión en mente, o más bien la tradición… O ambas cosas 🙂 Un abrazo!

      • Qué gracioso, nunca había reparado en lo de «alto» y «bajo» respecto a las clases! El dato ese lo tengo de unos documentales que vi sobre los menonitas en Bolivia, que decía eso, que la Biblia habia sido traducida al Alto, y que solamente algunos libros habían sido traducidos al Bajo, por lo tanto no todos los miembros de la comunidad tienen acceso a todos los textos. La analogía que hacés con el Latín es excelente.
        Abrazo!

        • Hola mi opinión es que no se les debe obligar a los menonitas a aprender el castellano porque son un grupo que quieren mantener sus costumbres por eso es que llegaron a otros países, son una etnia mas que se debe respetar al igual que las otras etnias (pueblos originarios) que hay en américa que no desean participar en sociedades que son complejas en el cual nosotros vivimos.
          Lo que pueden hacer los gobiernos es intervenir en casos extremos, para eso debe hacer una lista en la cual establecer los aspectos.
          Una sociedad es como un ecosistema, si a esa sociedad le generas cambios, se tendrán efectos o consecuencias, que pueden ser consecuencias positivas o negativas, para eso se debe prestar mucha atención en los efectos que puede tener un cambio en una sociedad.
          En este caso podrían en las futuras generaciones llegar a perder su idioma original que es el alemán bajo, seria un efecto negativo que una etnia pierda su idioma original.

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