Para quienes sólo permanecerán en el Tíbet pocos días, los monasterios de Drepung y Sera son dos visitas obligatorias en las afueras de Lhasa que constituyen la forma más accesible de “espiar” la intimidad de la vida monástica en el Tíbet actual.
¿Y por qué deberías visitarlos y no limitar tu tiempo en Lhasa al famoso Potala y al templo de Jokhang? Porque se trata de las dos ciudades monásticas más importantes de la escuela gelugpa del budismo tibetano.
Ambos fueron fundados en el siglo XV y albergaron miles de monjes, unos 7000 en Sera y casi 10000 en Drepung, lo que, en un estado teocrático como el antiguo Tíbet, significaba que más allá de centros de estudio del budismo, los monasterios eran núcleos políticos vitales y, a veces, rivales.
Ambos se encuentran aproximadamente unos 5 km al norte de Lhasa, y es posible ir de uno a otro sin regresar a la ciudad. Si visitas Tíbet con nosotros, sea en viaje grupal o privado, toda la logística, permisos y transporte estarán concertados.
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14 al 28 de agosto, 2026
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Monasterio de Sera: hogar de las artes marciales
El monasterio de Sera, a 4 km de Lhasa y 3700 metros de altura, es un espectáculo tanto visual como cultural. Históricamente ha sido célebre porque sus monjes se dedicaban a perfeccionar las artes marciales. Eran contratados por los ricos como guardaespaldas y para la guardia personal de los dalai lama.
En 1947, durante un breve conflicto civil entre dos regentes, los monjes de Sera tomaron las armas a favor de uno de ellos y en contra el gobierno de Lhasa, lo que éste respondió dirigiendo los pocos obuses con que contaba el precario ejército tibetano, contra el monasterio. Te contaré más historias como ésta, casi olvidadas, si visitas Tíbet conmigo.
Luego de la toma del poder por los chinos, apenas unos cientos de monjes han permanecido en Sera. Los debates teológicos que realizan por las tardes, son el highlight de toda visita a Sera.

Sala de reuniones del monasterio de Sera
Una vez pagada la entrada de Y50, estás habilitado para tomar fotografías sólo en exteriores, lo que significa que en la sala de reunión principal, tendrás que tomarlas con el alma…
Es una pena, pues el Tsokchen, como se llama en tibetano, es la estructura más grande del complejo, con 2600 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas.
Su arquitectura destaca por un gran pórtico de acceso que conduce a un inmenso salón principal sostenido por 125 pilares de madera, creando un espacio solemne diseñado para albergar a miles de monjes durante las ceremonias y cánticos colectivos.
El interior está profundamente decorado con coloridos murales antiguos que narran escenas budistas y una impresionante colección de estatuas de bronce. La pieza central más destacada es una colosal estatua de Maitreya (el Buda del Futuro) que alcanza los dos pisos de altura, acompañada de una serie de thangkas (pinturas en tela) de gran formato que cubren parte de las paredes principales.
Además de este edificio, vas a notar que el monasterio tiene múltiples edificios adyacentes, donde se encuentran las aulas de estudio y las habitaciones de los monjes, lo que le da ese aire de “pequeño pueblo”.
Debates teológicos del monasterio de Sera

El monasterio de Sera es famoso por sus debates teológicos. Normalmente tienen lugar alrededor de las 14:00. Tiene lugar en un patio abierto a la sombra de árboles añejos y es un espectáculo sumamente fotogénico.
Unos a otros, los monjes se ponen a prueba realizándose preguntas sobre la naturaleza del budismo. Si la respuesta es correcta, quien pregunta golpea tajantemente la palma de la mano abierta con la otra, simbolizando el triunfo de la verdad sobre la ignorancia a modo de un corte de espada.
Está permitido tomar fotografías en los debates teológicos del monasterio de Sera, pero debes mantenerte siempre del otro lado de la soga y no interactuar con los monjes.
Caminatas alrededor del monasterio de Sera
Si tienes tiempo, es posible realizar caminatas, siguiendo el sendero de los peregrinos -kora-, alrededor del monasterio, que conduce a una eremita del maestro Tsongkhapa, fundador de la secta gelugpa, y pasa luego por pinturas rupestres y mantras grabados en la roca.
El circuito, si ya estás aclimatado, lleva alrededor de una hora. Es posible extender la caminata hasta el convento de Chupsang, que cuenta con unas 80 monjas.
Monasterio de Drepung

Drepung es un pueblo monástico fundado en 1416, que una vez albergó una comunidad de hasta 9000 monjes, lo que lo convirtió en el monasterio más grande del mundo. Hoy, el monasterio tiene sólo 500 monjes, que fueron obligados a renunciar en su fidelidad al Dalai Lama en una campaña de reeducación política en los años 90.
Drepung se encuentra unos 8 km al oeste de Lhasa, y es posible visitarlo en combo con Sera sin regresar al centro de la ciudad. Está espectacularmente rodeado por montañas en tres lados, y es famoso, no por sus monjes soldado, sino por sus escolares.
El nombre, drepung, en tibetano, significa “montón de arroz”, y al mejor estilo zen, es una metáfora de la forma en que los edificios, que fueron construyéndose a medida que este venerado centro de enseñanza entró en apogeo, caen en cascada colina abajo.
Drepung está dividido, como si fuera un campus, en cuatro subescuelas que enseñan a los novicios todas las variantes del budismo, con los dormitorios de los monjes dispuestos lateralmente
Si visitas el monasterio de Drepung, no te pierdas las vistas del valle de Lhasa desde su terraza, pues son el highlight de toda visita. Si te sumas a uno de nuestros viajes grupales, o contratas con nosotros tu viaje privado al Tíbet, nuestros guías se van a encargar de que no te pierdas nada.

El Coque Hall: la sala de asambleas del monasterio de Drepung
El colosal Salón Coqen, o «Gran Salón del Dharma», se ubica en el corazón del complejo. Esta imponente estructura de tres pisos contiene un amplio salón de actos donde los monjes se congregaban para discutir asuntos religiosos y llevar a cabo ceremonias. Es el núcleo de la actividad espiritual del monasterio.
Aunque no podrás tomar fotografías dentro, vale la pena quedarse en silencio y admirar las paredes adornadas con intrincados murales con deidades budistas, bañadas por la luz solar que se filtra a través de los tragaluces y crea una atmósfera de profunda reverencia.
Espero que esta guía para visitar los monasterios de Drepung y Sera te haya sido útil. Cualquier duda o consulta, te leo en los comentarios debajo.

