VIAJAR A IRAN SIENDO MUJER

viajar sola a iran mujeres

Desde que escribí Vagabundeando en el Eje del Mal, libro en el que relato mi viaje a dedo por Irán, Irak y Afganistán, recibo muchos pedidos de consejos para viajar a Irán, muchos de ellos de parte de mujeres. Como mi género me hace incompetente para opinar cómo es viajar a Irán siendo mujer decidí, por primera vez en la historia de este blog, pasarle el micrófono a otra persona. Stefanía Fiorentino es una viajera y diseñadora gráfica argentina que recorrió Irán, a dedo y sola, durante 3 meses como parte de su viaje por tierra de España a India. En este post, nos cuenta sus consejos sobre seguridad, vestimenta, alojamiento y mucho más. 

Creo que no hay viajero que tras haber vivido en Irán, no se haya ido sin sentir que parte de su corazón quedaba allí. Quien les escribe estas líneas es una viajera, que se mueve sola y a dedo hace casi dos años, tan sólo con una mochila y el mejor desafío de todos: hacerlo siendo mujer.

Primero que nada, valiente mujer, te felicito por estar animándote a viajar a Irán sola. Irán no te va a hacer sentir en soledad y te va a recibir con los brazos sumamente abiertos y llenos de amor.

Recorrí Irán durante 3 meses. Créanme que de haber podido quedarme más tiempo, lo hubiera hecho sin dudarlo. Hay demasiado por hacer y por descubrir. Irán es un destino que debería estar en el to do list de todo aquel que verdaderamente le interese salir a explorar el globo.

Entiendo al cien por ciento tus nervios y el miedo previo a viajar a Irán. En parte, esto se debe a que tenemos un conjunto de ideas y preconceptos -algunas bastante erradas- respecto a este país.  En lo personal me arrepentí de haberlos tenido una vez que crucé la frontera. Por eso, desde mi experiencia, intentaré alivianar un poco el mar de dudas que revolotea en tu cabeza. Para que, como me pasó a mí, puedas cambiar tus miedos por curiosidad y motivación.

La idea es que te sientas más tranquila y segura al moverte por Irán. Son dudas que yo también tuve antes de emprender mi viaje .

Seguridad en Irán

mujer saltando en un puente en Iran
Kharanaq -en persa, lugar de nacimiento del sol-

Irán, desafortunadamente, es uno de los tantos países que sufre de su propia mala reputación. Pero a diferencia de lo que muchos piensan, es un país seguro. Las condenas son tan severas y la condena social tanfuerte que los robos son pocos frecuentes, y los homicidios casi nulos (Irán ocupa el puesto 136 en el índice internacional por cantidad de homicidios, superando en seguridad a Argentina (puesto 95) y Estados Unidos (puesto 94).

Honestamente no tuve miedo de andar sola por las calles de Irán en ningún momento, ni de hacer dedo, de acampar o de confiar en la hospitalidad de la gente.

Por supuesto que hay que tener cuidado como en cualquier parte del mundo, por qué no decirlo, como en tu propia ciudad. Estar atenta siempre. Cuidarte a vos y a tus cosas, sobre todo en mercados, sitios turísticos y cualquier situación donde haya aglomeraciones de personas.

Al ser extranjera en Irán, siempre pero siempre llamamos más la atención y seremos el foco de las miradas. Hacerme pasar como iraní me resulto tarea imposible. Sin embargo, como dijimos, el país es seguro y el resaltar como extranjera tampoco te hace realmente más vulnerable a ningún peligro específico.

Viajar sola por Irán siendo mujer

Stefania en la ruta en Iran

En Irán, una mujer viajando sola es algo sumamente inusual. Por cuestiones religiosas, no es algo socialmente aceptable, sobre todo en las regiones más conservadoras y en los pueblos pequeños. No está en su cultura la idea de irse fuera o alrededor del país sin compañía de su familia o marido.

Las pocas viajeras locales que conocí habían tenido que revelarse contra sus padres para amar la mochila e irse a recorrer su propia tierra o países limítrofes sin compañía.  Su pasaporte, lamentablemente, restringe mucho a los iraníes a la hora de salir de su país, por el aislamiento diplomático del mismo. De hecho, está entre los 10 peores pasaportes del mundo.  

Y si bien reconozco que suena contradictorio decir que me sentí sumamente segura mientras cuento que no es socialmente aceptado el hacerlo para las mujeres en Irán, la respuesta se sintetiza en dos palabras: soy extranjera y eso, me di cuenta,  es un status que está por encima del género.

En la Torre Azadi, monumento icónico de Teherán.

La atención y admiración que recibimos como extranjeras es del 200%. No podían comprender qué hacía tan lejos sin compañía, lo que les daba lugar a llenarme a preguntas como “¿por qué estás sola?”, ”qué dice tu familia?”, “¿dónde está tu marido?” o “¿cómo tu familia/marido te dejan?”. Más abajo les cuento más detalles sobre cómo abordar el tema del casamiento.

Vestimenta de una mujer en Irán

¿Cómo tiene que vestir una mujer en Irán? Hora de romper algunos mitos sobre la vestimenta femenina:

Tengo que envolverme la cabeza con el velo oscuro para cubrirme todo el pelo, no se me puede ver nada”. “Tengo que estar completamente tapada, casi como usar burka”.  “Tengo que vestir colores oscuros, ropa totalmente suelta”. ”No se puede mostrar ni los dedos del pie”….

Bla, bla, bla. Antes de viajar, sólo escuchaba frases como esas. Pero lo que se ve desde fuera, no siempre concuerda con la realidad.

Viajar sola por Irán siendo mujer te lleva a vestir de forma más recatada y con prendas más sueltas de lo habitual, por cuestiones de seguridad y de cuidado personal. La idea es no llamar demasiado la atención. Cuanto menos se marque todo, mejor. Más aún si elegís moverte haciendo dedo como yo.  Abajo, te cuento más en detalle.

El hiyab y la mujer extranjera

¿Qué es el hiyab? – te preguntarás-. El hiyab (en árabe, حجاب ) es el velo que cubre el cabello y el pecho de las mujeres musulmanas desde la pubertad cuando están en presencia de varones adultos que no son de su familia inmediata. También designa el código de vestimenta islámico femenino, basado en la modestia, que está establecido en el Corán.

Cuando se hizo tarde, el camionero (hombre de gorra) que me llevaba de Urmia a Ardabil, me invitò a dormir en su casa y conocer a su familia. No hablaban inglés, pero la hospitalidad es un lenguaje universal.

Como Irán es una república islámica, el Corán regula la vida diaria y se convierte en ley. Como consecuencia, el hijab es un elemento obligatorio, incluso para las mujeres extranjeras de paso por el país, aunque no sean musulmanas. Existe, incluso, una policía religiosa que se asegura que los habitantes cumplan las normas, y gran número de informantes de civil, o informantes, a su servicio.

  • Por este motivo, tendrás que usar el hiyab todo el tiempo, al menos mientras estés en público.
  • No es necesario que cubra todo tu cabello, aunque sí la mayoría. En el norte de Teherán, donde vive las clases más liberales, las chicas llevan el hiyab por la mitad, pero en el sur, más pobre y conservador, cubren hasta la primera línea del cabello. Hay que mirar alrededor para saber adaptarse.
  • Si cuando entrás a una casa ves que el resto de las mujeres se quita el hiyab, entonces puedes hacerlo sin problemas.
  • No es necesario que uses el chador o el burka, los atuendos que cubren todo el cuerpo y que son utilizados por las mujeres de familias más conservadoras. En este artículo podés encontrar las diferencias entre las distintas prendas de vestir islámicas.

Cómo usan el hiyab las mujeres iraníes

A pesar de su obligatoriedad, las iraníes utilizan el hijab más como un accesorio de moda que otra cosa. Se lo ubican casi en la mitad de la cabeza. Me sorprendía la habilidad con lo mantenían en dicha posición, cuasi acrobática, sin caerse, en un perfecto equilibrio. Mientras que yo me la pasaba luchando con él porque se me caía cada dos pasos.

Cómo vestirse en Irán

como vestir en iran

Te preguntarás ¿Qué empaco en la mochila para viajar a Irán? ¿Qué ropa tengo que usar?

  • Es fundamental usar remeras largas que tapen la cola.
  • Hombros y pecho también deben ir tapados.
  • Usar mangas largas o por los codos.
  • Polleras o pantalones largos y holgados. Como máximo, podes mostrar tobillos, pero olvídate de shorts o polleras cortas.

En las ciudades más religiosas, como Qom o Mashhad, o pueblos pequeños no turísticos es donde tenemos que ser más cuidadosas con que el velo nos cubra mayor parte de la cabeza, porque tanto mujeres como hombres pueden llamarte la atención para que lo coloques correctamente. Si no hablan inglés, podes asegurarte que se harán entender con gestos o gruñidos.  

Todo lo mencionado anteriormente es especialmente para cuando te encontrás en la calle. Dentro de sus casas, en reuniones o fiestas, todos estos detalles quedan en el olvido. Sinceramente perdés la noción de que estas en un país musulmán. Me atrevo a decir que el verdadero Irán, está puertas para adentro. En sus espacios privados, cada una hace lo que quiere, son libres, son ellas.

Y aunque fuera de Irán pocos lo sepan, las chicas iraníes saben a la perfección cómo estar a la moda, y ponen un esfuerzo especial en vestirse y maquillarse.

¿Qué colores tengo que vestir en Irán?

Podés usar todos los colores que se te ocurran. Yo no me limite a ninguno, era un payasito.

Hacer dedo en Irán siendo mujer

mochilera en iran haciendo dedo
Camino a un lago al norte de Zanjan -adonde me dirigía para ver el fenómeno de la luna roja en un entorno natural- me frenó sin que hiciera dedo un auto de un grupo de fotógrafos que viajaba con el mismo objetivo.

No es algo común ver gente haciendo dedo alrededor del país, ¿¡Y encima mujer!?

Pararte al lado de la ruta, con tu mochila, y extender la mano (nada de pulgar hacia arriba, que en Irán es un insulto) para frenar un coche, llama la atención de absolutamente todo el que te ve.  Recorrer Irán en autostop es fácil: casi todo el mundo se detiene rápidamente, con tantas ganas de ayudar como curiosidad.

A tener en cuenta: no todos hablan inglés, puedo decir que un 40% de todos los coches a los que me subí lo hacían. Por eso es importantísimo aprender palabras u oraciones básicas, o tenerlas escritas en algún cuadernito para tener a mano. Sobre todo las relacionadas a tu estado civil.

Te recomiendo salir a la ruta temprano, porque no dejarán que te vayas sin invitarte a comer, a tomar un té, a llevarte a conocer lugares que quedan de camino o incluso más de una vez me han invitado a quedarme ofrecido alojamiento y me han llevado a sus casas a conocer a su familia.

camiones mercedes en iran
El camión en que viajé de Urmia a Ardabil. Más arriba compartí la foto de la familia del camionero, que e´l me invitó a conocer.

¿Saben que es lo que más me gusta de hacer dedo?

  • Primero que nada, aprendés a confiar en vos, al seguir tu instinto. Y en quien conduce, ya que no lo conocés. A a su vez, esa persona está eligiendo confiar en vos, que no te conoce.
  • Y segundo, que previo a subir a un coche tenés una idea (“plan”) de hacia dónde querés ir (del punto A al B) pero una vez arriba todo cambia en cuestión de segundos, dando lugar a nuevas propuestas, a un punto C, a una nueva historia.

Sinceramente tuve una excelente experiencia, la gente fue muy amable, y estuvo dispuesta a ayudarme todo el tiempo.

Propuestas indecentes

Claro, propuestas indecentes no podían faltar.

Muchos iraníes tienen el preconcepto de que una chica extranjera de un país (no islámico) que se encuentra viajando sola es sinónimo de una persona de mentalidad súper abierta que dice que sí a todo. En otras palabras, que es una chica fácil.

Acotación de Juan: ¡Lo mismo piensan de los hombres! Haciendo dedo por Medio Oriente perdí la cuenta de los camioneros que se tiraban lances, poniendo música romántica en la radio del Scania y tirándome besos mientras daban volantazos con brazos peludos.  El razonamiento parece ser, al margen del género, si la persona es extranjera, está abierto a lo que sea.

Propuestas sexuales o de besos he recibido muchas, pero todas fueron situaciones que estuvieron bajo control. En cuanto te ponés firme, levantás la voz y te plantas como una mujer segura se acobardan y dejan de insistir.

También me ha pasado que luego de su pregunta, remarqué que era una mujer casada, y el conductor no sabía cómo pedirme disculpas de lo avergonzado que se sentía.

mujer mirando el desierto en iran
En el desierto de Lut, donde al atardecer la temperatura no baja de cuarenta grados. Esa noche, acampé junto a un grupo de iraníes sufistas que se pusieron a girar como derviches bajo las estrellas.

El Casamiento y los hijos

Una vez arriba de un vehículo, una pregunta casi anterior al nombre es: ARE YOU MARRIED?

No estoy casada, pero por supuesto que mi respuesta siempre era afirmativa.

“Mi hamsar (marido) esta esperándome en la ciudad a la que me dirijo”. A veces me miraban incrédulos, sorprendidos. Llevo conmigo un anillo de casamiento falso, pero con el que defendía mi argumento de mujer casada.

En realidad, según quién me lo preguntara,  ajustaba mi respuesta. Si no hablaban inglés (caso de muchos conductores) era sintética y simple. La cosa se complicaba cuando me pedían ver fotos o incluso llamar por teléfono para hablar con “él”. No importaba que el conductor no supiera una palabra de inglés: para creerme necesitaba escuchar del otro lado del teléfono una voz masculina, y una vez al teléfono lo único que hacia era decir “Hello, hello”. Es importante que un amigo de ustedes esté al tanto de a dónde van y que estas cosas pueden pasar, para que sea su marido virtual durante sus tramos en coche.

viajera con su mochila en las montañas de iran

Pero si era gente que hablaba inglés, con mayor nivel educativo y más curiosidad del mundo,  entonces hablaba con más libertad del asunto. Y ellos, ojos bien (bien) abiertos, escuchaban completamente incrédulos y sorprendidos que otras maneras de viajar existen y son posibles. Sintámonos afortunadas, chicas. Es tiempo de valorar lo que podemos hacer.

Me han preguntado mucho si quiero tener hijos, por qué estoy sola, qué piensa mi familia, cómo mi familia me dejó ir de viaje sola…y muchas veces concluían que, simplemente,  estaba loca y, con muchas risas, se daba por concluido el tema.

Alojamiento

Reconozco que mi manera de viajar, para muchos, es bastante arriesgada, ya que mi modo de viaje es plenamente “low cost”. En todo el tiempo que viajé por Irán no me alojé en hostels ni hoteles, sino que acampé, acepté invitaciones de locales que conocí en la calle o haciendo autostop o usando Couchsurfing.

El mundo esta lleno de gente buena, y viajar es una forma de salir a romper miedos y barreras, aprender a cuidarnos y valernos por nosotras mismas.

Acampar en Iran

viajera en una carpa en iran

Hay muchísimos puntos hermosos y privados donde acampar. Te sentirás VIP en muchísimos sitios con vistas alucinantes.  A los iraníes les encanta acampar con sus familias, tanto en lugares alejados de la ciudad como cerca de las  carreteras.

Como hay que ser precavida y cuidarse, siempre pregunté  a los locales dónde había áreas seguras para poder poner la carpa.

En lagos, montañas o playas no había problemas porque eran zonas de por sí muy seguras. Más de una vez me encontré con familias iraníes que también estaban acampando y terminé uniéndome a ellos, compartiendo fogatas y cenas (y más de una vez me llevaron en coche a la ciudad a la que me dirigía después, debido a que ellos vivían allí).

Cuando me encontraba en una ciudad, me indicaban parques donde era permitido y seguro acampar. Si estaba en las afueras simplemente buscaba áreas donde la carpa no quedara expuesta.

Pero la realidad es que casi siempre que me veían con mi mochila enorme tanteando el área donde armaría campamento, la gente curiosa y feliz de ver a una extranjera, se acercaba a interactuar. Generalmente por gestos, debido a que muchos no sabían inglés. Mediante lenguaje corporal y palabras random en farsi que fui aprendiendo (no saben que importante es esto!!!) les explicaba qué estaba haciendo y quién era.

Acampando junto a una familia local en Neor Lake.

Ellos, sorprendidos y entusiasmados, me decían que no me quedara allí, que querían invitarme a su casa a comer, dormir, a que me diera una ducha y que conociera a toda su familia. Asique prácticamente acepte todas las ofertas.

Los que se acercaban eran padres con niños, mujeres mayores o adolescentes. Con estos últimos podía comunicarme en ingles, por lo que hacían de traductores entre los mayores y yo.

Estando en sus casas empezaba la parte más interesante: el “dígalo con mímica”. Intentar comunicarse con familias enteras de más de 10 personas de con las que no compartíamos ni una palabra en el mismo idioma demandaba toda la creatividad e ingenio disponible de ambas  partes.

Un invitado para ellos es como un Dios al que quieren cuidar, mimar, agasajar las veinticuatro horas del día.

Couchsurfing en Iran

Couchsurfing es una herramienta que AMO para viajar. No se imaginan la cantidad de gente hermosa que conocí y cuántas amistades sinceras formé alrededor del mundo.

En Irán, habrá muchísimas personas que querrán conocerte, alojarte y hacerte sentir como una reina. Pero también, te sorprenderá cuántos te querrán alojar sólo para vender sus tours. Yo simplemente ignoré estas propuestas y me contacte con quienes sentí que verdaderamente querían conocerme.

Las mujeres en Irán somos socialmente consideradas seres vulnerables, pese a ser independientes y muy fuertes, y por eso la gente está dispuesta siempre a ayudar.


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Acerca del Autor

Stefanía Fiorentino

Stefanía Fiorentino (Argentina, 1992) es diseñadora gráfica y viajera empedernida. Desde 2017 ha viajado desde España hasta India en autoestop, documentando su epopeya en su cuenta de Instagram @s.fiorentino

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