Los mejores países para viajar de mochilero en 2020

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¿Estás pensando en hacer un viaje de mochilero que sea como ningún otro? ¿Buscás un destino especial? Elegir entre más de 200 países y territorios no es nada fácil, y por eso escribí este post. Seas un viajero experimentado en busca de un destino que empuje tus límites o se trate del rito de pasaje de tu primer viaje mochilero, aquí van los 12 mejores países para viajar de mochilero en 2020.

No es un ranking ni mucho menos una lista definitiva, sino un menú subjetivo de destinos para tentarte a armar la mochila. Algunos son favoritos de toda la vida; otros, descubrimientos recientes, y otros no los conozco aún, pero ¡cómo prometen! ¡Espero disfruten del recorrido!

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Mapa con los mejores países para viajar de mochilero en 2020

Islas Feroe

Este archipiélago de 18 islas en el Atlántico Norte, a medio camino entre Inglaterra e Islandia es la herencia viviente de la presencia vikinga en la zona y un país autónomo dentro del Reino de Dinamarca.

Con paisajes tan idílicos como surrealistas –como el famoso Sørvágsvatn, el lago al borde de un acantilado y cascadas que caen al mar como Gasadalur-, islotes poblados de puffins como Mykines y pueblos épicamente posados sobre fiordos, las Islas Feroe son uno de los destinos más visuales de Europa.

También es uno de los países más fáciles del mundo para hacer dedo (un promedio de 4 minutos) y, a pesar de ser un país nórdico, logré repetidas veces ser invitado a quedarme en casas de locales durante mi estadía de diez días, e incluso una vez fui invitado a un festival de pescadores y terminé semiborracho cantando antiguas sagas vikingas. Sin dudas, las Islas Feroe son uno de los mejores países para viajar de mochilero en 2020.

Si te animás, aquí te dejo una guía práctica de las Islas Feroe con todos los datos útiles.

La capital Torshavn se promociona como una de las capitales más pequeñas del mundo, con un parlamento con techo de hierba y tres semáforos. En el resto de la isla hay más ovejas que personas, y sobran las oportunidades de senderismo, con abundantes mapas gratuitos que se entregan en el aeropuerto.

Los precios no son baratos (hostel a €35, hotel tres estrellas a €200, una pizza €12), pero llegar no es tan difícil, con vuelos desde Dinamarca, Inglaterra e Islandia a aproximadamente €150-200 (y, de abril a octubre, vuelos directos desde Barcelona).

Colombia

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Mi destino favorito en Sudamérica for ever. Colombia es una chimba y un vividero, y los colombianos lo saben. Realicé al menos seis viajes a Colombia. Es uno de los países protagónicos en nuestro libro Caminos Invisibles, y hubo que recortar porque no cabían tantas historias: desde viajar en el techo de una chiva hasta terminar sonando las campanas de la Catedral en el bicentenario de Cartagena.

Lo que hace que Colombia sea mágica es la cordialidad de sus habitantes. (Una vez, un vendedor de pasajes de bus en Cali quiso saber por qué ya nos íbamos de su ciudad y –coreado por la gente que hacía fila detrás nuestro- declamó una lista completa de actividades posibles.

Los imperdibles de Colombia son, a mi entender: todo el Eje Cafetero (no tanto las ciudades como Armenia y Manizales sino pueblos. Y no se queden con las casitas de colores instagramebales de Salento y el Valle de Cócora, agarren un mapa y caigan al azar en cualquier pueblito.

No dejes de leer este clásico, en el blog de Lau: Cosas que te pueden pasar si viajás a dedo en Colombia.

Si tienen que elegir una ciudad, que sea Medellín, una ciudad joven, emprendedora (como todos los paisas), con mucho arte, ingenio y políticas urbanísticas vanguardistas.

En la costa, Cartagena es la reina indiscutible, con la imprescindible escapada a Playa Blanca, pero quedándose al menos una semana para absorber el ritmo y la movida cultural de la ciudad, para merodear las plazas y callejas de Getsemaní, con sus ancianas en mecedoras y sus ajedrecistas noctámbulos, y beber avena hasta el hartazgo.

Más allá están Santa Marta, aunque sólo como base para abordar la Sierra Nevada y descansar antes de seguir hacia Palomino, las playas agrestes del Parque Tayrona, o las desérticas del Cabo de la Vela en la Guajira.

Macedonia del Norte

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No todos los días un nuevo país emerge en los mapas y, aunque Macedonia se independizó de la ex Yugoeslavia en 1991, acaba de recibir su nuevo nombre hace meses luego de dos décadas de litigio con Grecia.

La novedad ha relanzado las miradas internacionales sobre este pequeño país balcánico que ya venía dando que hablar por las estatuas gigantes y la arquitectura nacionalista-kitsch de su capital, Skopje.

En Macedonia: una chica rebelde en los Balcanes, definí a Macedonia como una chica punk con dilemas existenciales, que no está segura de su nombre, de su edad, mucho menos de su pasado. Te lo dejo para leerlo birrita en mano.

El 2020 es un momento ideal para visitar, con la apertura de nuevas rutas aéreas al Lago Ohrid y sus monasterios ortodoxos nombrados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y la introducción del High Scardus Trail, un sendero de casi 500 km por sus zonas montañosas.

Por eso en el contexto europeo, Macedonia del Norte es uno de los mejores países para viajar de mochilero

Los argentinos pueden entrar sin visa y quedarse 90 días. Es un país barato, una cama en un hostel no debería costarte más de €6, y un plato de comida alrededor de €3.

Sudán

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Sudán tiene el doble de Pirámides que Egipto, aunque pocos las visitan. A pesar de su mala prensa, generada por la guerra civil en Darfur y Sudán del Sur (que es, con todas las letras, un país aparte), Sudán es un país en el que reina la tranquilidad y extremadamente seguro para el viajero. Hay checkpoints en todas las rutas y ni queriendo es posible para un extranjero visitar las regiones convulsionadas sin un permiso de prensa.

Al cruzar desde el vecino Egipto, uno no extraña los intentos de engaños, la intensidad de los vendedores y la superpoblación ambulante. Lo primero que escuché al entrar en Sudán fue el silencio.

En estos links te dejo una guía detallada de cómo cruzar desde Egipto a Sudán y una guía práctica de Sudán publicada por Lau.

Sudán posee un patrimonio cultural riquísimo, incluyendo templos egipcios tan poco visitados que pudimos acampar junto a algunos de ellos. Su atracción estrella son las 18 pirámides de Meroe, construidas por la civilización kushita -aliados de los egipcios-, en las que éramos los únicos visitantes. Tampoco hay que perderse las –otra vez- desiertas playas en Port Sudán y las ruinas de Suakín.

Para mí, sin embargo, lo que hace único a Sudán es su hospitalidad. Cada persona que cruzamos en una caminata de tres días por las aldeas del Nilo en la región norteña de Nubia nos invitó a almorzar o pernoctar en su casa. Incluso, en la capital Khartoum fuimos invitados por un empresario que nos rescató del camping y nos llevó a su mansión en su Land Cruiser, por lo que en un mes, sólo nos quedamos en un hotel tres veces. En Africa, Sudán es uno de los mejores países para viajar de mochilero.

La manera más fácil de sacar la visa de Sudán es en el consulado de Asuán, Egipto, donde se tramita en 72 horas y cuesta U$S 50. Una contra es que debido al bloqueo internacional los cajeros no toman tarjetas extranjeras y debés llevar el efectivo que calcules gastar (dólares) con vos y cambiar en el mercado negro.

Guyana

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¿Querés desafiar los mapas? Viajá a Guyana. Pocos países se mantuvieron, como Guyana, completamente al margen del continente en el que están inscriptos. Guyana es toda una anomalía en Sudamérica: es el único país de habla inglesa en el continente –hasta 1966 se denominaba British Guiana- y el 50% de su población son indios, descendientes de trabajadores introducidos por los ingleses en el siglo XIX para trabajar la caña de azúcar.

Por eso, por sus calles vagan vacas sagradas, sus mercados huelen a curry y abundan los templos, estatuas de Shiva y saris. Es la sucursal de India en Sudamérica, pero menos caótica, con gente dispuesta a la conversación y una onda reggae en el ambiente. Aquí te dejo una crónica de mi paso por Guyana para que entres en clima.

Toda la información práctica para viajar a Guyana, en esta guía escrita por Lau.

A pesar de ser tan única, la mayoría de los viajeros que suben por Sudamérica le den la espalda. Porque claro, llegar no es fácil. La única vía de entrada terrestre es la carretera desde Boa Vista (norte de Brasil), tres días por ruta de tierra cruzando la selva hasta llegar a Georgetown, la capital. La frontera desde Venezuela está cerrada hace años, ya que ese país reclama gran parte del territorio guyanés. Para otros la limitación es el idioma: nadie en Guyana habla español.

Una aclaración: no vayas a Guyana si esperás encontrar paisajes magníficos o grandes atracciones. Dicen que las Cataratas Kaieteur rugiendo en medio de la selva son algo incomparable, pero más allá de eso, el fuerte de Guyana es su singularidad cultural.

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Alemania

destinos mochileros en Alemania

Aunque Alemania está a veces injustamente amarrada a la limitada imagen de un país de habitantes fríos y eficientes, su capital Berlín es la más cosmopolita y experimental de Europa.  o por el Oktoberfest de Munich, que es precisamente lo contrario: la encarnación del cliché de pantalones lederhosen y pintas de cerveza.

Pero Alemania va mucho más allá. En 2014 hice un viaje en bicicleta por el Rin, visitando castillos en ruinas y pueblos de cuento, rodando por una ciclovía impecable y acampando en una red inmaculada de campings. ¿Y los habitantes fríos? ¿Serían los que día tras día m invitaban a beber exquisitos vinos blancos en sus porches, o me invitaban a quedarme en sus casas del siglo XV? Puse la banderita argentina en la bici, y no deje de hacer amigos en cada pueblo.

Si vas a viajar a Europa, te dejo esta guía con los requisitos y la regla de los 90 días de zona Schengen y mi Decálogo para un Viaje Experimental por Europa

Desde ya no hay que dejar de visitar Berlín (y acá te dejo una guía práctica) para confraternizar con las tribus más alternativas en los barcitos del río como el Yaam y el RAW-Gelande o toparse de cerca con el Muro de Berlín y el Reichstag (hitos de la historia europea de los últimos dos siglos) antes de caminar por esa mezcla rabiosa de arquitectura socialista y cultura hípster que es Friedrichshain.

Pero hay mucho más: ciudades sumergidas en historia como Dresde –completamente reconstruida tras su destrucción casi total en la II Guerra Mundial- o Nuremberg, rutas de pueblitos medievales en la Ruta Romántica y en la Selva Negra, los castillos de Ludwig II en Baviera (que inspiraron al de Disneylandia), desconocidos parques nacionales como el de Sachsische Schweiz (donde se pueden escalar torres de granito rodeadas de bosques- y miles de kilómetros de ciclovías y trenes que lo unen todo. Aunque es un clásico, Alemania para mí integra esta lista de mejores países para viajar de mochilero para el 2020.

¿No es caro Alemania? Mucho más baratos que Francia o Italia, especialmente en la capital Berlín, donde se puede comer por €5-6.

Bután

monasterio colgado de un precipicio en Butan

Este reino en medio de los Himalayas es el único estado cuya religión oficial es el budismo tibetano. Figurita difícil si la hay, la dificultad reside en que el país acepta un número limitado de turistas cada año para evitar el turismo en masas y su influencia en sus tradiciones.

Como filtro, requiere el pago de U$S 200-250 diarios (temporada baja/alta) que incluyen alojamiento, comidas, vehículo y chofer. los visitantes. Este dinero se destina a financiar salud y educación gratuitas para el pueblo butanés.

El permiso sólo sirve para las ciudades de Thimphu y Faro con un guía asignado por el gobierno: el resto del país es área restringida. Aunque suene restrictivo, es una oportunidad única de visitar un país que mantiene sus tradiciones budistas intactas (cosa que en Tíbet fue interrumpido por los chinos).

Además, sus intentos de pureza se traducen en resultados: es el primer país del mundo con huella de carbono negativa y, desde 2020, el primero país 100% orgánico.

Entre los imperdibles se encuentran monasterios recónditos como el de Taktshang (Nido del Tigre) que está colgado de un acantilado, y hacer senderos de varios días entre las cumbres himaláyicas.

Georgia

Georgia es un país cuyo corazón cultural grita Europa desde el lado asiático de los Montes Cáucaso. El karma de frontera lo tuvo siempre: durante la Edad Media, Georgia era el último bastión cristiano antes del Imperio Persa y el Islam. A pesar de su amor propio no pudo evitar desaparecer de los mpas durante 70 años cuando fue absorbida por la Unión Soviética, país que aún ocupa (a tavés de repúblicas separatistas títeres) el 20% de su territorio.

Georgia es una caja de pandora. Tiene altas cordilleras punteadas por aldeas semiabandonadas con torres medievales en la región de Svaneti, balnearios fashion como Batumi en las costas del Mar Negro, una cultura vitivinícola de más de 8.000 años de antigüedad en la región de Kakheti (literalmente fue aquí donde se hizo vino por primera vez) e iglesias con frescos bizantinos (Georgia fue el tercer país del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial, después de Armenia y Etiopía).

Por toda esta diversidad y por las ventajas explicadas abajo Georgia es sin dudas uno de los mejores países para viajar de mochilero este año-

Para el viajero, mil facilidades. Vuelos baratos desde Europa del Este con WizzAir o AirAegean, una visa de 365 días que permite trabajar, hostels por €6 y habitacións privadas por €10-15 (incluso, me tocó una con piscina), bodegas, cervezas baratas y platos principales por €3-5. Eso si, prepará el hígado: en cada casa me daban de beber vino casero y chacha (un aguardiente casero de 50 grados) mientras brindaban por las mujeres, los ríos y las montañas de Georgia…

Tanzania

manada de elefantes al atardecer en Serengeti

Sabés decir hakuna matata? Genial, entonces ya sabés algo de swahili, el idioma que vas a tener que aprender para viajar por Tanzania, ya que pocos hablan inglés. Tanzania es, sin dudas, mi país africano favorito. Lo tiene todo, desde las playas perfectas de Zanzíbar hasta las nieves del Kilimanjaro, que muchos ascienden en caminatas de varios días realizadas con porteadores.

La actividad más famosa son sin dudas los safaris en el Parque Nacional Serengetti, y si vas, aunque sean caros, no deberías perderte la oportunidad de ver elefantes, leones, jirafas, gacelas, cebras y leopardos en su hábitat natural.

Pero además de esos imperdibles, Tanzania tiene muchas gemas ocultas. La arquitectura colonial en Tanga y en Bagamoyo, sobre el Océano Indico y no muy lejos de playas casi vírgenes, es alucinante y decrépita.

Si estás planeando un viaje a Tanzania ésta guía práctica para viajar a Zanzíbar te va a servir de mucho!

Te podés tomar el Ferrocarril Central –un tren que se remonta al período de la colonia alemana (1880-1918)- y que demora de 20 a 27 horas desde la capital Dar es Salam hasta Kigoma, en el Lago Tanganyka, donde es posible visitar los últimos bastiones de los chimpancés. Todo el viaje, desperfectos mecánicos y cucarachas en la comida- son parte de la aventura.

Tanzania es un país baratísimo para viajar (con excepción de los safaris y del alojamiento en Zanzíbar) con habitaciones dobles en posadas locales por menos de U$S 10 o en hoteles cuatro estrellas por U$S 35-50. Los tanzanos son amistosos y espontáneos, pero tranquilos, que todo va al ritmo pole pole (tranqui, tranqui) y si el pato que pediste aún no llega o el bus no llegó no queda otra que esperar.

Chechenia & Dagestán

mezquita de grozny con luces de noche

Por primera vez estables y pacíficos después de dos décadas turbulentas, éste es el momento para viajar al Cáucaso ruso y conocer las repúblicas de Chechenia y Daguestán. La capital de la primera, Grozny, ha sido completamente reconstruida con anchas avenidas y rascacielos con helipuerto y luces de neón. Los locales son sociables y curiosos, ya que rara vez ven turistas (no vi a ningún extranjero en la semana que le dediqué a la zona).

El interior está repleto de auls(aldeas de montaña), donde se puede rastrear la historia medieval de este pueblo montañés orgulloso de su autonomía. Hay que visitar el cañón del río Argun y necrópolis medievales como la de Itum-Kale. Además, hay lagos como el inmenso Kezenoyam donde se pueden hacer deportes acuáticos. Eso sí, no hay alcohol, ni noche y la homosexualidad se condena muchas veces con la ejecución pública. Si pertenecés al colectivo LGBT, tal vez prefieras no ir.

Daguestán, su vecina a orillas del Mar Caspio, también merece una visita, habitada por no menos de 13 grupos étnicos diversos de los cuales el mayoritario apenas alcanza el 30% del total. Su capital es Majachkalá, pero la joya de la corona es Derbent, donde según un poema sufí del siglo XII vivía el Simurgh, un ave mitológica más antigua que el mundo. Se puede visitar una ciudadela persa con murallas intactas, bares de shisha y, desde ya, ir a la playa.

Los argentinos y casi todos los sudamericanos no precisamos visa para visitar Rusia y quedarnos hasta 90 días. Los precios son mucho más baratos que en Moscú o San Petersburgo. Puede parecer raro leer Chechenia en una lista de mejores países para viajar de mochilero, pero ya les avisé que iba a haber sorpresas… ¡A animarse!

Arabia Saudita

desierto arabia saudita

Por primera vez en su historia, Arabia Saudita comenzó a emitir visas de turismo, cerrando una tradición de aislacionismo que sólo permitía la entrada a musulmanes que hacían el peregrinaje a Meca.

Aunque la ciudad de Meca y el centro de Medina siguen off limits, hay todo un país por descubrir, con ruinas nabateas similares a las de Petra en Mada’in Saleh y el centro histórico de Jeddah, un puerto cosmopolita en el Mar Rojo en cuyas calles se escucha el hindi o el ahmárico por igual.

La capital Riyadh, de líneas futuristas, está a un paso de The Edge of the World, un enorme macizo vertical en medio del desierto. Pero ojo, no todo es arena: hay playas en el Mar Rojo, como Tabuk, con oportunidades excelentes para el buceo y balnearios (con algún que otro petrolero tapándote el sol de vez en cuando). Además, todo el sur es increíblemente verde: hay senderos de trekking en las montañas Fayfa, que están cubiertas de vegetación y, cerca de los pueblos, de terrazas de cultivos que le dan un aire mediterráneo o, incluso, andino.

Los ciudadanos europeos pueden tramitar una eVisa con validez de 90 días por U$S 117 y, desde enero de 2020, aparentemente, también pueden conseguirla on arrival. Las visas son otorgadas a hombres y mujeres por igual, pero las mujeres menores de 30 años deben ir acompañadas por un hombre. Esta es la web oficial de Turismo de Arabia Sudaita.

Myanmar

templos de Bagan myanmar

Antes que las masas lo descubran (si ya no lo hicieron) ¡conocé Myanmar! La primera vez que fui al Sudeste Asiático, en 2007, Myanmar sólo permitía a los viajeros ingresar si contrataban un guía y se movían por ciertas ciudades, y la visa era difícil de conseguir. Desde 2014, el país abrió sus puertas e implementó un sistema de visa on arrival y eVisas que facilita el ingreso para la mayoría.

Estuve sólo un día en el país, por ese motivo, pero quedé pasmado ante un paisaje urbano con hombres que vestían polleras llamadas longyi y mujeres que cubrían sus rostros con un polvo blanco natural para protegerse del sol. Myanmar está repleto de pagodas e inmensos complejos de templos como Bagan, en el que se diseminan unos 4000 stupas dorados en una planicie cuya vista al atardecer es mágica. En Myanmar, los monjes budistas son más idolatrados que los jugadores de fútbol…

Como casi todo el Sudeste Asiático, Myanmar es un país bastante económico para viajar. La peculiaridad es que las entradas a atracciones y pasajes de tren se pagan en dólares, y la gente local tiene prohibido alojar extranjeros en su casa. Si bien Tailandia y Vietnam son clásicos del Sudeste, por la oportundiad histórica que representa visitarlo, es Myanmar quien se mete en esta lista de mejores países para viajar de mochilero.

Uruguay

A veces relegado en los itinerarios continentales en favor de la multifacética Argentina, Uruguay merece una visita no tanto por sus paisajes –verdes y llanas pasturas pampeanas- sino por la vibra amable de su gente y la tranquilidad general que se respira en el pequeño país sudamericano.

Esa actitud ante la vida parece haberse filtrado en la legislación: el país fue el primero en legalizar completamente la marihuana y es pionero defensor de los derechos LGTBQ+.

Montevideo tiene un encanto de capital durmiente, con empedrados rotos y una rambla kilométrica que al atardecer se convierte en un matódromo que concentra toda la onda de la ciudad. Por la noche en hay cantidad de bres alternativos y centros culturales, y ni hablar si llegás en los inicios del Carnaval.

Si vas en verano, no hay nada como recorrer la costa desde Montevideo hasta el Chuy, en la frontera con Brasil, deteniéndote en los balnearios agrestes del departamento de Rocha, como Cabo Polonio (antiguo refugio de hippies y pescadores sin automóviles ni electricidad) y Punta del Diablo, donde hay una extendida red de hostels y campings. Vas a ver los mejores cielos nocturnos de tu vida, con la Via Láctea bien nítida, desde el fogón obligado, vinito o faso en mano.

Para los que no quieran cruzarse con otros viajeros, en los pequeños pueblos del interior donde se conservan intactos la solidaridad y la simpleza (una vez, en un pueblo llamado Merinos, el comisario me invitó a quedarme en casa de su familia y puso un chivo a la parrilla). Otro lugar que no defrauda es Valle Edén, que tiene un Museo de Carlos Gardel, una pulpería, una estación de trenes con vagones abandonados, y mucha onda hippie.

Te invito a leer: Valle Edén, la cuna hippie de Gardel.

La única contra de Uruguay son sus precios algo restrictivos, es imposible sentarse a comer algo por menos de 6-8 dólares, una pinta de cerveza artesanal puede salir 5 dólares y una cama de hostel anda por los 10-15 dólares.

¿Conocés otros países que a tu juicio deberían estar en esta lsta de mejores países para viajar de mochilero en 2020? ¿Por qué? Contanos debajo en los comentarios. Y como siempre, ¡buenos caminos!

Acerca del Autor

Juan Pablo Villarino

Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo como mochilero para documentar la hospitalidad y la vida cotidiana de los destinos más insólitos a través de mis crónicas. Escribo libros de viaJe para contribuir a la revolución nómada.

6 Comentarios

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  • Buen post loco, te agregaría El Salvador y Belice (la Guyana centroamericana en todo sentido, allí las anécdotas salen sin esfuerzo).

    Lo de Bután todavia lo veo prohibitivo para mochileros, pero ya se abrirá un poco más (es mas caro de Corea del Norte).

    Creo que ni bien “vagabundees” por Mongolia, de seguro se agrega a la lista, es uno de los que mas coinciden los mochileros con los que he hablado.

    un saludo!

    • Si, si, Bután es prohibitivo para un presupuesto mochilero, pero igual lo incluí porque pensé en “mochilero” más como viajero independiente, al margen del presupuesto. Incluso, pensé más en los destinos que en el perfil del viajero que los recorre.

      Mongolia lo tengo super en mente!! 🙂 Gracias por comentar!!

  • Juan Pablo, muchas gracias por el halago que haces de nuestro país Colombia y me alegro que tengas tan buena referencia de la cordialidad de nuestra gente. He leído tu libro “Caminos Invisibles” Y el corazón empieza a latir con la bondad de Doña Blanca Guerrero Solano, las experiencias en el Eje Cafetero, con el cultivo del café, las costumbres de la gente paisa que viven en los pueblos, la felicidad que vivieron en la hermosa ciudad de Cartagena y especialmente de su espectacular ciudad amurallada y terminando su viaje recorriendo la exótica Guajira que tiene lugares en su parte alta que no se repiten tan fácilmente en otro lugar de Colombia.

    Nuevamente, Gracias!! Y como siempre bienvenido !!!

  • Gracias por prender la chispa de las ganas de ir a Sudán después de que pase el blockdown!!! y gracias siempre por tus datos y relatos Juan, 🙂

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