MOLDAVIA, EL PAÍS DE LA INCERTIDUMBRE

Hacía dos grados bajo cero, pero le pusimos el pecho y salimos a hacer dedo. Veníamos de recorrer Transilvania en camioneta, documentando la lucha contra la maderera Schweighofer, con nuestro amigo Hans, activista ambiental. Nuestra nueva meta, llegar a Chisinau, la capital de la República de Moldavia, para luego penetrar en la República Separatista de Transnisitria, el territorio menos visitado de Europa. ¿No sabés dónde quedan ninguno de estos dos países? ¡No te preocupes! De hecho, muchos europeos tienen que pensar bien antes de señalar Moldavia en el mapa, y la mayoría ignora la existencia de Transnistria. En la misma Moldavia mucha gente parece también enredada en complejos dilemas sobre su identidad, el nombre de su idioma e incluso del sentido de la independencia de su nación. ¿Me acompañan a descifrar este acertijo?

Aclaro que como nuestra experiencia en Moldavia fue sólo un tránsito, por lo que este post es un índice de impresiones y aprendizajes fugaces, y no busca sacar grandes conclusiones históricas ni encontrar la verdad de ninguna milanesa. Más que nada, quiero aclarar que escribo este post con sumo respeto, quizás tomando con humor la complejidad de estos países. Y si le erré en algún dato histórico no me crucifiquen, ¡aún sigo aprendiendo!

El viaje de Transilvania a Moldavia

No me preocupaba hacer dedo con temperaturas bajo cero porque estábamos en Rumania. En Bulgaria, con el mismo clima tomábamos trenes porque los búlgaros en la ruta son cara de piedra. Aquí, en 11 minutos, nos frenó un Audi que nos llevó desde Sighisoara hasta Piatra Neamt, a través de una ruta que cruzaba los Cárpatos y se colaba entre las grietas de la Quebrada de Bicoz, entre paredes verticales de 120 metros de altura, quizás la carretera más escénica de Rumania. ¡Pero hasta que llegó el Audi nos morimos de frío, como conste en este videíto!

Viajamos en muchos vehículos más. Un furgón que iba comprando fruta por mayor en los mercados nos llevó hasta Costisa y desde allí (esperando sólo 3 minutos) el gerente de una empresa de limpieza para hoteles nos llevó hasta Bacau, escuchando música trance. Queríamos movernos lo más al oeste posible. Eran las cuatro de la tarde y la luz ya comenzaba a menguar, y tan pronto bajamos del auto sentimos los dedos de los pies congelados nuevamente. Pensamos en hacer noche en Bacau, pero conseguimos viaje a un pueblito llamado Secuieni, a medio camino entre Bacau y Barlad.

Ahí parecía que quedábamos varados con un frío boreal y, para colmo, habíamos dejado la carpa en Sighisoara (a dónde debíamos volver) para viajar más livianos en este side trip a Moldavia. De todas formas, con la nieve que ya cubría algunas provincias rumanas, acampar no era una idea tentadora. Además, desde Plovdiv (Bulgaria) que no gastábamos un centavo en alojamiento y delirábamos con una ducha caliente, pero ahora que sí queríamos pagar estábamos en  un pueblito sin pensiones. Había que movernos. Por suerte sólo esperamos dos minutos de reloj, y nos frenó el Opel Altea de dos rumanos que hablaban italiano.

rutas rumanas

ruta en invierno

Las rutas rumanas en invierno…

autostop en rumania

Que bueno es salir a tomar fotos sabiendo que después volvés a la calefacción….

En ese auto cruzamos una zona que estaba completamente nevada. Dios bendiga a la calefacción de los autos. Mientras miraba por la ventanilla, todos los paisajes rurales europeos que había visto en mi vida se me revelaron incompletos. Casi siempre había viajado en primavera-verano (salvo en Italia e Irlanda, donde había vivido años completos). A todos esos paisajes ya vistos le faltaban los signos del invierno, las pilas de leña o heno para los animales, los gorros de lana y las casas de piedra, los platos calóricos, la ciorba….

En Barlad encontramos un hotel de 11 € la habitación doble, baño compartido, radiador al lado de la cama. Felices. Cenamos en el Hotel Moldova, de apariencia super soviética, atendidos por una camarera de frac que espiaba en la tele una novela mexicana mientras nos servía la sopa con un cucharón tamaño palangana. Era nuestro plan balcánico de todas las noches, ciorba (sopa) con wi-fi, por un euro.

Por las calles de Barlad, los grafitis gritaban “Besarabia es Rumania”. Lo que siempre me intrigó  de Europa del Este es que el mapa se llena de nombres de regiones como Transilvania, Rutenia, Bucovina,  Silesia, Prusia…  cada uno con sus minorías étnicas, sus reclamos, sus conflictos no cicatrizados. Para el viajero acostumbrado a pensar en países y punto, onda Italia, España, Alemania, esto puede ser un shock.

niños en invierno

Niños en paseo escolar en Barlad.

En este caso, Besarabia es el nombre de la región histórica donde actualmente está Moldavia, país al que nos dirigíamos, y la disputa nace de que durante siglos fue ocupada por Rusia, por breves períodos se unió a Rumania, con la que tiene casi todo en común, y sólo en épocas medievales o muy recientes fue independiente. Mientras en el resto del mundo avanza el street art y sus coloridos murales, aquí los grafitis son la continuación moderna y sublimada de contiendas ancestrales, no una forma de embellecer la ciudad o darle una pátina de bohemia.

Llegué a… ¿Moldavia o Moldova?

Al otro día entramos oficialmente en la República de Moldavia, el país número 64 de mi vuelta al mundo a dedo. Moldavia es el país de la incertidumbre empezando desde el nombre, porque también se llama así a todo el este de Rumania, pero que no pertenece a la República (independiente) de Moldavia. El nombre oficial del país, en inglés y en su propia lengua, es Moldova. Y digo “en su propia” lengua y no en “moldavo”, porque como ya dije en el primer párrafo, tampoco hay quorum sobre el nombre del idioma, sobre si deberían o no ser independientes, ni mucho menos todos sus habitantes se identifican como moldavos.

Llegamos a la frontera al mediodía, pero no había rastros de sol.  Los guardias nos miraron bastante raro. Creo que nunca habían visto un pasaporte argentino. Laura, de hecho, había tenido que sacar una visa en la embajada de Bucarest para poder visitar. Yo usé mi gran comodín el pasaporte italiano —¡grande el nonno que nunca conocí!— para ahorrarme los 70 euros.

flint crab snacks

Snacks con gusto a cangrejo, uno de los más populares….

Entramos a una estación de servicio para escapar del frío unos minutos y picar algo, y ahí nos dimos cuenta que había cruzado una verdadera frontera: las bolsitas de snacks salados de la venían en gustos pescado o cangrejo, y estaban fabricadas en Ucrania. Algo cambió. Desde ahora, hacemos equilibrio entre las zonas de influencia de Rusia y de Europa. Y es una cuerda floja donde nadie sabe bien dónde está parado.

Para un moldavo, cualquier pregunta simple se vuelve complicada.

En Chisinau, la capital, nos recibe Vova, un chico de Couchsurfing que es vegetariano y se tira de puentes atado de una soga. Sonríe mientras nos prepara un té en su cocina surcada en diagonal por una hilera de banderines tibetanos. Acaba de regresar de India y Nepal, de donde también trajo una cortina con estampados de Ganesha. Habla de la cultura hindú como si la mirara desde un balcón, pero una simple pregunta sobre la propia, parece complicarle la existencia.

— ¿Te sentís moldavo o ruso? –le pregunté, y por poco le dieron espasmos.

—  Bueno, yo, en realidad, no es que sea ruso, porque nací en Moldavia, pero mis padres llegaron de Rusia en los ochenta. Aprendí rumano en la escuela. Luego me fui a la universidad en Rusia, porque demasiado rumano me estaba confundiendo la mente. Pero me siento moldavo, no ruso.

¿De dónde viene tanta confusión? Moldavia es un país pequeño, con 4,4 millones de habitantes y apenas 33.400 km cuadrados de superficie. Ni siquiera tiene costa sobre el Mar Negro, del que está muy cerca.Es además una especie de campo de batalla entre la cultura rusa y la rumana. Desde tiempos inmemoriales compartió raíces con Rumania, y siempre usó el rumano, lengua romance, con alguna que otra modificación regional. Durante la época medieval fue un principado que, desde 1538, pagaba tributos al Imperio Otomano para mantener su autonomía. La influencia rusa empezó cuando los zares anexaron el territorio en 1812, y duró hasta que con la Revolución Bolchevique en Rusia, los moldavos tuvieron la oportunidad de independizarse. Pero lo conmovedor es que en 1918 solicitaron voluntariamente unirse a Rumania.

Esta feliz unión entre Rumania y Moldavia duró hasta 1940, cuando los rusos (que aunque ahora eran comunistas no dejaban de ser un imperio) volvieron al ataque y la incorporaron a la URSS bajo el nombre de República Socialista Soviética de Moldova. Recién con la caída de la URSS en 1991 Moldavia recuperó su independencia, algunos dicen definitivamente. Aún así muchos clamaban por una reunificación con Rumania, motivo por el cual se celebró un referéndum en 1994, en donde la mayoría votó en contra.

Y seguíamos tomando té en la cocina tibetana de Vova y entró un de sus amigos y él lo interpeló para sumarlo al debate:

– Radu, tu eres rumano, eres moldavo… ¿qué eres Radu?

Nadie sabe a ciencia cierta si los moldavos y los rumanos son grupos étnicos distintos. A ese nivel llega la estupidez humana de etiquetas y clasificaciones. Sí se sabe que los rusos son “otra cosa”. Y aunque sólo el 6% de los moldavos sea étnicamente ruso, el 16% terminó hablando por H o por B esa lengua.

El único diccionario para traducir entre dos idiomas iguales

El tema del idioma es aún más curioso que el de la etnia. El gran tema es que los moldavos no se ponen de acuerdo en el nombre del idioma que hablan. La Declaración de Independencia de 1991 dijo que el idioma oficial era el rumano y que su base era el alfabeto latino (hasta 1989 se escribía en cirílico para parecer “más ruso”), pero la Constitución de 1994 aclaró y subrayó que minga, el idioma oficial era el moldavo y, para diferenciarse, encargaron a sus más eméritos lingüistas la confección de un ridículo diccionario Moldavo-Rumano, Rumano-Moldavo. Al común de la gente parecía darle lo mismo: un censo demostró que el 18% de los que se autodefinían étnicamente moldavos declaraba hablar rumano. Recién en 2013 la Corte Suprema decretó que el primer documento tiene prioridad y que el idioma es, sencillamente, rumano.

¿Por qué hay tantos Rolls Royce en un país “pobre”?

rolls royce moldavia

Al margen de estas cuestiones identitarias, la situación está complicada. Moldavia es el país más pobre de Europa, superado hace poco por Albania, histórico ocupante del trono. Otro de los amigos de Vova es médico especializado en análisis microscópico, pero prefiere vender por internet sus fotos retocadas de alcantarillas que trabajar todo el día en un laboratorio por 200 euros al mes.

Apenas el 41% de la población del país habita en núcleos urbanos (lo que no veo mal pero parece ser un indicador de pobreza para nuestro mundo de cristal). Nosotros disfrutamos de la ciudad a pesar del frío glacial en los dos días que nos quedamos. Me esperaba una urbe más tiznada, triste, y me encontré una ciudad cubierta de follaje, con parques y una arquitectura elegante y decadente. Claro, en las afueras, sí hay bosques de monoblocks soviéticos….

Para ser una economía pequeña y casi rural, era desconcertante observar a los Rolls Royce detenerse delante de las dársenas de los hoteles de lujo del centro. Desde ya, en las capitales la pobreza se nota menos, pero Vova me había advertido: “No preguntes de dónde sale el dinero”, en referencia a las mafias, a los hoteles de capitales turcos donde las prostitutas rusas atienden a los “viajeros” llegados en dos vuelos diarios directos desde Estambul.

¿Los comienzos de Europa o los límites del Mundo ruso?

En los días de nuestra visita había elecciones entre los partidos que estaban a favor del acercamiento a la Unión Europea, y los partidos pro-rusos, que representan los intereses de Moscú y siguen usando los símbolos soviéticos. Juro que vimos banderas rojas con hoces y martillos en displays digitales. Moscú tiene terror de que Moldavia entre en la OTAN, entre otras cosas. Pero Moldavia le es bastante fiel. En 2001 y a contramano total de la historia, por ejemplo, el país se convirtió en el primer estado post-soviético en volver a elegir, democráticamente, al Partido Comunista en las elecciones presidenciales.  

Frente a la casa de gobierno, el Partido Democrático Liberal, el pro-europeo, instaló una pista de patinaje sobre hielo. Patinaban todos tomados de la mano, con las camisetas de su partido ¡eso sí que es militancia! Cerca había una pista de skate, guiño casi pornográfico hacia el Occidente, y un poster con una familia sonriendo junto a los emblemas e la OTAN y la UE.

La bandera moldava y los vecinos internos.

Caminando llegamos al Parque Catedral, que sería como el corazón de la ciudad. De un lado había un Arco del Triunfo, del que colgaba una bandera moldava con la que la gente se sacaba fotos. La bandera es idéntica a la rumana, solo que añade en la franja central amarilla el emblema nacional, un águila con un escudo. Esto demuestra la afinidad cultural con el país vecino, con el que estuvo unido de 1918 a 1940. Pero más interesante son sus vecinos internos…

arco del triunfo chisinau

Desde el Arco del Tiunfo caminamos cruzando un espacio verde en medio del cual había una catedral ortodoxa, hasta la estatua de Stefan Cel Mare (Esteban el Grande), el rey que aparece en todos los billetes, y que reinó sobre la Moldavia con más cohesión territorial de la que se tenga registro. Me imagino que Stefan se haría un hara-kiri con su espada ahora mismo si supiera que Moldavia no pudo controlar la rebelión en Transnistria (¡próximo post!), donde la minoría rusa terminó formando una república separatista a apenas 70 km de Chisinau en 1991. La República Separtista de Transnistria,  al ser de mayoría rusa, no quería separarse de la URSS como el resto de Moldova, y ejerce soberanía sobre los territorios del otro lado del río Dniestr. Sigue soñando con una anexión a su “madre patria” y sostiene en sus emblemas los símbolos comunistas.

Menos conocido todavía es que en la puntita del país efervesció por pocos años otra republiqueta imposible y soñabunda: Gagauzia, que actualmente es una región autónoma dentro de Moldova. Pero en 1991 llegaron a declarar su independencia basada en su particularidad étnica, que es casi indescriptble, pero voy a intentarlo: el pueblo gagauz son descendientes lejanos de turcos que se convirtieron al cristianismo ortodoxo y que hablan ruso. Dios mío, cómo Amo Europa del Este….

No lo sabés, pero te encanta la música moldava.

Moldavia no tiene suerte, porque ni los hits musicales logran colocarla en el mapa del imaginario colectivo. Porque todos conocen un tema musical moldavo, pero nadie sabe dónde queda Moldavia.  Te doy una pista: pluma pluma gay! Pluma pluma gay! Si señores, el tema original se llamaba Dragostea din tei (en español, Amor bajo el tilo) y fue compuesto por la banda moldava de pop “O-Zone” en 2002, y luego adaptada humorísticamente al español por “Los Morancos de Triana” en una versión llamada Marica tú.

Tradición en hockey subacuático

Moldavia tiene un problemita con sus embajadores deportivos. En el mundial de hockey subacuático de Tasmania, en el año 2000, el equipo masculino de Moldavia dejó perplejos a los jueces cuando demostraron que no sabían siquiera agarrar el palo. Perdieron todos los partidos, incluso en una ocasión 0-23 contra Argentina. Resultó que nadie en el equipo había jugado jamás al hockey en su vida, mucho menos debajo del agua. Lo que sí hicieron con destreza fue completar los formularios de solicitud de asilo en Australia. Pronto se descubrió que cada miembro del equipo había pagado 1200 dólares a los seleccionadores para así obtener la visa para Australia. Todo el equipo era una farsa. Dos años después hicieron lo mismo en Canadá, donde ni siquiera se presentaron a la ceremonia de apertura mientras sonaba su himno, sino que fueron directo del aeropuerto a la oficina de asilo. Esto no deja muy bien parado el espíritu deportivo moldavo, pero sí habla de su ingenio para emigrar sin arriesgar la vida cruzando en balsas o escondiéndose en containers.

mercado de pulgas

Un hombre compra un libro usado en el mercado de pulgas de Chisinau.

Dejen de bardear: Moldavia tiene buen vino

El mejor de la ex URSS.  El tiempo no nos permitió visitar la bodega Cricova, 15 km al norte de Chisinau, la segunda bodega subterránea más grande del mundo. Tiene 120 km de túneles subterráneos de bodegas, con calles dedicadas a cada varietal. Las visitas guiadas, de hecho, se hacen en auto. Dicen que el cosmonauta Yuri Gagarin entró a los túneles en 1966 y salió (con ayuda) dos días después… El vino moldavo, no es chiste, está muy bien considerado internacionalmente.

¿Te gustó la ciudad?

Chisinau no es una ciudad fotogénica, ni tiene un centro histórico. Su magia opera lentamente, desde los detalles, y tiene que ver con la atmósfera soviética que todavía se respira y que quine viene viajando desde el oeste no puede dejar de notar. En los mercados callejeros de pulgas dan vueltas antiguos libracos sobre la doctrina comunista que ya nadie lee. Cuando me acerco por curiosidad me los quieren vender, y cuando digo que no hablo ruso, me quieren vender un diccionario ruso-inglés. Me quejo de que es más grande que “La Guerra y la Paz” y la mujer regresa con una biblia en miniatura…

Haciendo varias escalas térmicas (entrando a locales para aprovechar la calefacción) llegamos al antiguo barrio judío, donde encontramos la última sinagoga funcionante de las setenta que supo haber, y que correspondía al gremio de los sopladores de vidrio (cada gremio tenía la propia) Antes, el 35% de la ciudad estaba compuesta por la comunidad judía. Ahora sólo llegan al 3%.

Por la noche caímos en un restaurante imitación bávaro, con interiores con vigas de madera, tablones, jarras y carteles en letras góticas. Pedí una cerveza Kozen (1.40€) y un plato de pasta con pollo (2.80€). Lo que vino de arriba fue el número musical: tres tipos se subieron a cantar y considerando el contexto pensé que sería música alemana, pero no. Empezaron a entonar letanías fabriles que imagine en perfecto sitio bajo un farol en una fábrica demuniciones soviética. En general, Moldavia es un país barato. En un comedor, se puede tomar un plato de sopa hasta por 0.80€. La moneda es el Lei moldavo (1 USD = 20 MDL).

Algún día volveré a Chisinau para recorrer más a conciencia sus rincones, la misma deuda me queda con Moldavia como país, porque aunque no tuve el tiempo, sé que hay mucho que ver en Moldavia. En el próximo post, nuestra llegada a Transnistria.


Para recibir en tu casa nuestro nuevo libro “Caminos Invisibles – 36.000 km a dedo de Antártida a las Guayanas” sólo nos tenés que mandar un mensaje desde nuestra Tienda Virtual. ¡El libro espera a todas las almas nómadas que necesitan un empujón para salir a recorrer el mundo con la mochila! Los enviamos por correo a todo el mundo, y nos ayudan a seguir viajando. Agradecemos de corazón cada consulta

Más Información
Share on Pinterest
Share with your friends










Enviar

Acerca del Autor

Juan Pablo Villarino

Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo como mochilero para documentar la hospitalidad y la vida cotidiana de los destinos más insólitos a través de mis crónicas. Escribo libros de viaJe para contribuir a la revolución nómada.

23 Comentarios

Dejar un comenentario
  • Hola Juan,
    Debo admitir que empecé a leer esta entrada para llegar a la parte de Transnistria, la que más me interesa! Pero pronto saldré de viaje para esos lares y Moldavia aparece en el medio del camino, como el (casi) único país de la zona que nos pide visa a los argentinos. Teniendo en cuenta que 70 euros es bastante guita, ¿creés que vale realmente la pena o es un lugar interesante pero que no te morís si no visitás?
    Gracias, abrazo grande!

  • hola muchas gracias por este post, mi abuelo vino de esa zona, nunca entendí bien si yo era descendiente de Rusos o Rumanos, debo aclarar que nunca contaron bien su historia pero me sorprendio al leer que habia nombres que me sonaban familiares, se ve que algún momento eso se mencionó .
    Ellos vinieron en el 1920 x ahi no lo se, judios, escapandose se ve de esta historia confusa que contás.
    gracias por mostrarme un poco de donde vengo!

    • Cuando escribo sobre países tan remotos, por momentos olvido que siempre hay alguna persona para quien ese lugar en el mundo significa algo. ¡Qué me hubiera imaginado que alguien cuyos abuelos vinieron de Moldavia iba a leer mi post! Me alegro que estas letras hayan encontrado eco en tu sensibilidad. ¿Cómo era el apellido de tu abuelo? Con esa pista quizás podamos saber si desciendes de rumanos o de rusos. En 1920 Moldavia era parte de Rumania. Tras la revolución rusa del 18, la zona, antes provincia rusa de Besarabia, se había independizado y había votado en referendum unirse a Rumania, ya que la población era mayoritariamente rumana…. Osea que si ellos emigraron en 1920, técnicamente hablando, emigraron desde Rumania y eran ciudadanos rumanos de la época. Pero en hay que ver de que etnia eran, qué idioma hablaban en la casa, eso es lo determinante, porque las banderas cambiaban cada dos por tres en esa época. Si me pasás ese dato, te doy al menos mi opinión!

      • que genio…que bueno que dediques un rato a respondernos a todos…a raiz de tu articulo fui a buscar datos y hay un pasaporte emitido por el consulado de Rusia en bucarest.
        Ghersh Spector, dice venia de liuvline (no distingo bien el nombre) distrito de Soroca o Soroco- Besaravia. y parece que salio de alli en 1923.
        creo que al ser judios en esa epoca entre ellos hablaban idish (dialecto)

        • Tiene lógica…sin dejar de ser curioso. Besarabia (Moldavia) pasó de ser ruso a ser rumano en 1918… (por eso él va al consulado en Bucarest, la nueva capital, y no en Chisinau). Lo llamativo es que su pasaporte lo emita el consulado ruso, lo que significa, a mi entender de aficionado (ojo) que conservó su nacionalidad rusa. Debe haber llegado a Argentina como ruso. Probablemente embarcó en el puerto de Constanza (Mar Negro, Rumania). Ese dato puede aparecer en el pasaporte). Acá hay un artículo en Wikipedia sobre el distrito de Soroca. https://en.wikipedia.org/wiki/Soroca_District Un abrazo!

          • Gracias! estoy armando el puzzle, lo que te puedo agregar es que estuvo por un tiempo en La Haya, no se cuanto y de alli paso a america, 3 hermanos en USA y 2 a Sudamerica…(una datito que no afecta, pero que se yo)

  • Juan…siempre cautiva la lectura y las observaciones que detallas con precisión magistral…no conocía el termino y Estado Independiente de Transnitria…es fascinante la historia y tus relatos , siempre bienvenidos …Caminante…te mando un abrazo a vos y tu compañera…!!

  • es que quiero vaiajar en marzo a Uzbekistan, y queria saber si en los paises vecinos hay cosas recomendables para ver.
    gracias
    Jorge de argentina

  • Buenas tardes,

    Me encontraba buscando información sobre Moldavia y llegué a este magnífico post donde pude conocer un poco más sobre este país. Sin duda que me metí dentro de la historia que contabas al detalle (aún así tu experiencia por este país haya sido transitoria).

    Bueno, soy de Lima (Perú) y estoy muy interesado en visitar Chisináu, pero he visto que en mi país no hay embajada o consulado de Moldavia, por ello solo existen viajes para diplomáticos y encargados de misiones; caso contrario, para el resto (como yo) solo podemos estar de transición en el aeropuerto de Chisináu, máximo 4 horas, para luego partir a otro país. Por ello, no sé si yo, como peruano, podría visitar ese país sin visa o por ejemplo si tengo la visa Schengen me permitiría ingresar a ese país tan solo al mostrar ello.

    De antemano, gracias por la atención.

    Cordialmente,

    Guillermo

  • Muy inreresante, pense que la confusion del idioma solo lo tenia mi esposo que es moldavo pero ahora ya se que es algo general. Pese a que ya fui en dos oportunidades a Moldavia siempre fue en plan visita familiar. Nosotros vivimos en Bolivia pero no se acostumbra asi que me planteo irnos alla y queria saber la persepcion de otras personas, la impresion que tienen los demas de Moldavia no se si conoces Bolivia pero cual de los dos paises te parece que es mejor para vivir???

    • Hola! Debés ser la única persona del planeta con ese dilema, sentite especial!! jajaj Ahora, me imagino que prefiero Bolivia… por la calidez de la gente y prque en lineas generales me pareció un país aburrido y algo gris.l

      • hola Juan Pablo,
        agradezco tus comentarios con respeto a mi País. En líneas generales has captado bien la parte histórica. Me hubiese gustado que interactúes mas con la gente local. Que visites las zonas rurales. Que asistes a algún evento. Moldova tiene tradiciones hermosas, gastronomía variada y deliciosa. Viste una ciudad gris y aburrido porque no estuviste en la mejor época (sin nieve), cada temporada tiene su aspecto hermoso.
        Con respeto al idioma: la mayoría de las personas hablan fácilmente rumano y ruso, pero existe un poco de “contaminación” de palabras rusas en el vocabulario que deja espacio para esta confusión para las generaciones actuales.
        Transnistria: Si Chisinau te pareció gris y aburrido, espera ver Transnistria. Toma precauciones antes de viajar por allá, no es tan accesible.
        Mucho éxito!

        • Hola! Gracias por tu comentario! SI, desde ya que me faltó viajar más por el interior, cosa que sí hice en Rumania por ejemplo, pero por cuestiones de tiempo no llegué a hacer lo mismo en MD. Estuve en Transnistria, podés leer los posts en este mismo blog!

  • Buenas Juan Pablo! Primero de todo felicidades por tu blog, me parece muy interesante lo que explicas y como lo explicas.

    Estoy pensando en irme tres meses por los Balcanes, pero no sé si me dará tiempo de recorrer todos los paises que tenía en mente.

    Había pensado empezar por Croacia y visitar Montenergo, Albania, Kosovo, Macedonia, Serbia, Bulgaria y Rumanía (aunque después de leer este post, también me gustaría añadir Moldavia a la lista).
    Tu que has viajado por algunos de ellos, crees que me daría tiempo a visitarlos todos? Si no es así, por cuales te decantarías?

    Si algún lector lo ha visitado, también agradecería recomendaciones.

    Muchas gracias y suerte a tod@s los viajer@s!

    Cereza (España)

  • Hola Juan. Excelentes tus comentarios en tu diario de viaje. Buscando otros papeles encontré la partida de casamiento de mis padres, y allí descubri que mi viejo nació en Moldova, en un pueblo llamado Telenescht. Si viajo a Europa el año próximo, tratare de llegar hasta allí
    Un abrazo grande y continua con tus descripciones tan interesantes. Jose Luis

  • Hola! Vamos a estar 6 días en Ucrania antes de viajar para Modavia. ¿Te parece que es tiempo necesario para que nos den la visa o tardan mucho en otorgarla? Saludos!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Powered by WordPress. Con ayuda de Ecovirtual