6 MUJERES QUE VIAJAN A DEDO SOLAS POR EL MUNDO

¿Puede una chica sola recorrer el mundo a dedo? ¿Puede una mujer viajar en autostop? Si escribís en Google “mujeres que” la función autocompletar te sugerirá “que corren con lobos”, “que aman demasiado” o “que viajan solas”.  Este artículo se ocupará, demás está decirlo, sólo del último caso. Uno de los comentarios más frecuentes que recibo es: “Muy lindo lo tuyo, ¡pero siendo mujer es imposible! La semana pasada, incluso, una lectora me desafió a que dé nombres de chicas autostopistas. Más que una petición, su comentario me pareció la más sumaria declaración de escepticismo, como si semejante cosa,  a saber, una chica viajando a dedo por Rwanda o por Turquía fuera una aventura mitológica. Es un singular caso de autoafirmación de desigualdad que desentona con la época: quienes me dejan esta clase de comentarios son mayormente chicas.

Si viajar a dedo por el mundo fuera un comportamiento “del género”,  cosa exclusiva de varones ¿no sería una verdad cómoda? Sería la mejor excusa para no intentarlo: algo que, de todas formas, no se puede. Por supuesto que el riesgo del acoso sexual habilita la precaución y hasta el miedo. Pero de ahí a la imposibilidad, hay un trecho. Si no ¿dónde ponemos a las chicas que sí se animan? Ellas no son de acero: reconocen los riesgos sin caer en la paranoia y deciden seguir su sueño a pesar de ellos.

Para derribar el mito de que el mundo es un lugar demasiado peligroso para una mujer sola con una mochila a la espalda, entrevisté a 6 mujeres nómadas, valientes y autostopistas. Esta es la primera parte de esa entrevista. Las conozco hace años y soy admirador de su trayectoria. No son mochileras que hacen dedo a falta de transporte público, sino mujeres que eligieron el autostop como estilo personal de conocer las regiones más remotas del planeta. De hecho, la primera de ellas, Kinga Freespirit, fue uno de mis modelos de viajero y una inspiración fundamental para iniciarme en la vida on the road. Los dejo con ellas, las protagonistas…

Kinga Freespirit: en un camello blanco hacia el cielo

Hitching-the-Plane

Kinga Choszcz alias ”Freespirit” (1972-2006) es casi una leyenda entre los autostopistas. Nació en Polonia y, según sus propias palabras, empezó a hacer dedo antes de nacer, ya que fue concebida durante un viaje a dedo de sus padres a las montañas del sur de su país. Con sólo 18 años hizo su primer viaje a dedo sola, a Irlanda del Norte, y desde entonces viajó por toda Europa hasta que al fin se animó a su primer gran viaje en solitario: a India por tierra, regresando por Karakorum Highway, China, Kazakstán y Rusia. Después de ese viaje conoció a Chopin, su pareja.

– Teníamos el mismo sueño: —dice ella—  ver todo el mundo. Naturalmente, a dedo. Así que en 1998 volamos a Nueva York con 600 dólares, pocos planes y muchos sueños. No teníamos ni idea que viajaríamos durante 5 años”

De regreso de ese viaje, Kinga se detuvo en su ciudad natal, Gdansk, para escribir su primer libro, Led by Destiny, que hoy es una pieza de colección que en Amazon no baja de los 120 dólares. Cuando en 2005 pasé por Polonia en viaje hacia Oriente, no dudé en visitarla. ¡No podía creer que iba a conocerla en persona! (Seguía su blog, que ahora está offline, desde 2002). Compartimos algunos días con ella y Chopin, caminando por las playas, hablando sobre utopías de mundos sin fronteras, sobre un festival vegano que ella estaba organizando, sobre su libro. Les pregunté sobre Tíbet —en esa época estaba obsesionado con las dificultades de llegar a ese territorio, en el que ellos ya habían estado— y ella me dijo: “Si realmente quieres ir, vas a poder llegar”. Así lo hice. Porque lo genial de Kinga no era su conocimiento, su know how, sino la paz que transmitía. Era como si cien maestros zen vivieran dentro de ella. Una de sus frases es uno de mis mantras personales:

“Todo sueño nos es dado con el poder para hacerlo realidad” Kinga Freespirit

 

kinga and chopin

En Gdansk tomé esta foto, una de las últimas de Kinga y Chopin juntos, con el auto que usaban en el tour promocional del libro.

Pocos meses después de mi visita Kinga volvió a seguir sus corazonadas y marchó al África. Yo estaba camino a India y seguí su viaje por internet, casi incrédulo de lo que iba leyendo. Sobre todo eso, Kinga nos acostumbró a la incredulidad. Cada newsletter me dejaba boquiabierto: en Mauritania, Kinga le había hecho dedo a un vehículo que corría el Paris Dakar y luego a un avión de carga. En Mali se había encontrado con otras dos aventureras, Rebeca, de Alemania (entrevistada más abajo), y Katy, de Estados Unidos. Juntas llegaron al legendario Tombuctú en la caja de un camión. Katy aún tiene online sus diarios de Africa, donde aparecen muchas de las fotos del viaje con Kinga. Pero la consideré mi héroe personal cuando compró y montó un camello blanco a través del desierto, donde no había frontera oficial, desde Burkina Faso hasta Níger.

Kinga con Tika, su camello, en Burkina Faso.

Kinga con Tika, su camello, en Burkina Faso.

En alguna parte del África Occidental, junto a una manada de jirafas .

En alguna parte del África Occidental, junto a una manada de jirafas .

Meses después Kinga llegó a Ghana. Y allí ocurrió lo más sublime y lo más terrible. En una aldea polvorienta salvó a una niña de 9 años llamada Ekúa de la esclavitud  y la enroló en una escuela privada, pagando por sus gastos de educación y vestimenta. Poco después contrajo malaria cerebral. Coherente a sus principios —esta vez, lamentablemente— decidió no tomar medicación alguna. Su propio cuerpo tendría la sabiduría para sobreponerse. Apostó fuerte hasta el último momento, pero no sobrevivió. Soy de los que desearía que hubiera traicionado sus principios. En su memoria, se fundó la Fundación Freespirit Cada vez que me preguntan cuál es mi viajero favorito, corrijo: es una viajera, y se llama Kinga.

Rebecca: la viajera políglota

rebecca hitch-hiker

Rebeca bajándose de un camión en Irán.

 

Les diría el apellido de Rebecca si lo supiera, pero la verdad es que ya me siento afortunado de saber su nombre real. Para dar contexto, digamos que nació en Baden-Baden, Alemania. En internet, a veces firma como Nina Nooit o Ibn Sirint o algún otro enigmático nombre de santo sufí. Alguna vez intenté en vano convencer a Rebeca de que adoptaran las mínimas convenciones del marketing (por lo menos no cambiar su alias cada dos meses) pero ya entendí que Rebecca escribe en la misma forma en la que viaja, y eso implica la ausencia total de convenciones. Creo que si tuviera que adjetivar a Rebecca y solo tuviera tres balas, apostaría por: políglota, intrépida y políticamente incorrecta. No seré ciertamente yo quien la amoneste por titular su blog Compared with me You Are all Tourists

Rebecca viaja desde los 18, y ya ha dejado huellas en más de 70 países, habiendo recorrido 65 de ellos a dedo. De niña, la resonancia de nombres como Costa de Marfil o Papúa Guinea en la televisión la hacían soñar con viajes y expediciones. Y aunque las personas que hacían estos viajes en la TV nunca eran mujeres, tuvo la suerte de ser criada por una madre feminista en un país  donde la igualdad de género es relativamente una realidad, lo que según ella facilitó sus decisiones.

“Los peligros de viajar siendo mujer no exceden a los peligros generales de vivir siendo mujer.”

De los 18 a los 20 años, Rebecca se dedicó a su propio continente, recorriendo cada país europeo. El rock and roll llegó luego: un viaje a dedo cruzando el Sahara desde Marruecos hacia Sahara Occidental, Mauritania, Senegal, Mali… En ese país fue que conoció a Kinga, a Katy y a Agnes, una chica francesa que había llegado manejando un camión sobre el que había montado un castillo inflable robado de un McDonalds para regocijo de muchos niños africanos. Cuando me enteré del encuentro por internet —confieso- sentí maravilla y celos a la vez ¿En qué coordenada del mapa coincidían las órbitas de tantas chicas superpoderosas del autostop?

ruta a timbuktu

De der a izq: Rebecca, Kinga y Katty en las rutas de Mali.

Rebecca continuó viaje sola: en Guinea encontró un carguero que la llevó a las islas de Cabo Verde.  Iba a cruzar en velero a América, pero decidió que la frivolidad de los ricos dueños de las embarcaciones era demasiado para tolerar a cambio del pasaje. Así que cambió de idea y regresó al continente. De regreso en Europa no descanso mucho antes de volverá a abrir el mapa, y pronto me escribió desde el Kurdistán Iraquí, donde aprendió kurdo y persa. Desde entonces regresó cuatro veces a Irak, la última en enero, cuando entrevistó a los refugiados de la guerra civil y los ataques de ISIS. Prolífica como es, no pudo evitar abrir un blog especializado en Kurdistán. Recorrió Siria antes de la guerra, e Irán tres veces. En Pakistán visitó zonas tribales. Fue luego al otro Sudeste Asiático, no al de las playas, sino al interior de Borneo y Sumatra, alcanzando en barcazas cargadas de arroz aldeas tan aisladas que sus pobladores recordaban por el nombre a los escasos viajeros que habían pasado en los últimos 20 años.

Una de las especialidades de Rebecca es descubrir puntos alejados del mapa, y hacer el esfuerzo extra de llegar a ellos. Pero sobre todo, se inmiscuye, se entrelaza, se vuelve local de cuanto país visita aprendiendo los por menores de su idioma, historia, política, etc. Habla fluidamente alemán, inglés, ruso, francés, holandés, español, turco, persa y esperanto. En general encuentro esto en las superchicas world travellers: manejan la cultural local con más profundidad que sus colegas masculinos. Acaso sea una medida de seguridad: entender el idioma te permite comprender lo que se habla alrededor e influir en el entorno para mantenerte a salvo.

¿Alguna vez estuviste en peligro? – le pregunté

Nunca me sucedió algo realmente malo, pero seguro que estuve en peligro un par de veces. Las situaciones peligrosas suceden normalmente cuando estás cansada de esperar y te subís a un auto al que normalmente no te subirías. Con los años me puse más estricta con mis propias reglas: he aprendido a no priorizar la cortesía por sobre mi seguridad/confort. No dudo en rechazar un viaje o bajarme en algún lugar (aldea, etc) donde haya gente. Si un hombre hace alguna insinuación, aunque sea con delicadeza, me bajo del auto. Más que por el peligro, porque quiero pasar mi tiempo con gente que lo merezca. Otras veces, en sitios donde es muy fácil hacer dedo como Medio Oriente, sólo intento frenar vehículos en donde viaje alguna mujer adulta entre los pasajeros.

Para sustentar sus viajes, Rebecca oficia como traductora.  A algunos les puede tocar el ego propio la arrogancia del título de su blog. Personalmente, creo que ha viajado lo suficiente, en extensión y profundidad, para merecerlo.

Algunos posts recomendados de Rebecca (en inglés):

Why women are different (Solo Travel and Feminism)

A week in a Pakistani Shia valley

Zuzana Piovarciova: la viajera a vela

zuzana piovarciova

Zuzana, autostopista eslovaca, respondió mi entrevista desde las Islas Vírgenes Británicas, donde está tramitando su licencia de capitán. Desde hace 5 años que no un residencia fija, y 2 que hace base en el Caribe Norte, habiendo vivido en Puerto Rico, Rep. Dominicana, USVI, BVI, Saint Martin con algunos períodos en Anguila, Antigua, Saint Lucia, Haití, etc. En total, más de 70 países visitados a dedo. Porque claro, a todas esas islas, Zuzana llegó también a dedo a bordo de veleros.. Su primer viaje a dedo fue a Inglaterra, país que en 2004 fue el primero en permitir trabajar a los ciudadanos de países como Eslovaquia, que acababan de ingresar en la UE. Inglaterra le pareció uno de los mejores países para a viajar a dedo. En sus palabras:  “La gente es encantadora y servicial, con un profundo sentimiento samaritano, tanto en Inglaterra como en todos sus territorios”.

Después de trabajar cinco temporadas en Inglaterra e Irlanda, siempre yendo y viniendo a dedo, terminó sus estudios en ingeniería informática y, tras aburrirse de trabajar para grandes corporaciones como DHL, dejó todo por la ruta…

Zuzana, ¿de cuál de todos tus viajes te sientes particularmente orgullosa?

Todavía me siento orgullosa de haber logrado cruzar el Atlántico desde Europa, bordeando la costa de África hacia Brasil.  Fue una de las experiencias más duras de mi vida: era la primera vez que navegaba, me enfermé varias veces y tuve que cambiar de embarcación 3 veces. El cruce nos tomó 3 meses. En el medio me enamoré de Cabo Verde, donde dejé amigos con los que sigo en contacto.

¿Alguna vez te sentiste en peligro?

Hubo muchas situaciones, aunque siempre me lo tomo con humor, porque cuando demostrás miedo es cuando lo peor sucede. En República Dominicana conseguí muchos aventones en motos en medio de la noche, viajando a toda velocidad con hombres sin casco que no dejaban de chamuyarme (en sus palabras: talking permanently crap) de que se querían casar conmigo porque necesitaban una nueva esposa. Vi más cerebros dominicanos aplastados en el pavimento de los que imaginas. Dominicana fue toda una historia. La llamo el pequeño infierno (little hell). Vi mucha maldad gratuita. Me trataron de matar tres veces y me robaron la mayoría de mis cosas. Cinco hombres que me levantaron me prometieron que me iban a violar en el medio del bosque. Al final, no pasó, pero no me sentí nada cómoda. Creo que Haití es mucho más seguro y su gente más amigable.

Durante uno de sus tantos viajes a dedo en velero por el Caribe.

Durante uno de sus tantos viajes a dedo en velero por el Caribe.

A la hora de viajar a dedo por el mundo. ¿Sentís que ser mujer es una desventaja, algo neutro o una ventaja?

Depende de cada país, e incluso de cada zona de cada país. Como mujer occidental siempre fui respetada por la decisión que tomé y el riesgo que tomé. Incluso viajando en autostop sola por países árabes encontré alguna clase de aceptación, por ser una mina rara de otro universo. Porque si su mujer haría lo mismo la mataría a palos. Recuerdo a un hombre en Uruguay, un policía, que se la pasó haciendo chistes malos de que las mujeres deberían quedarse en casa cuidando a los niños. Me sentí tan insultada por esta persona que me hice la dormida durante las dos horas del viaje a Punta del Este. En Argentina, muchos conductores me parecieron extremadamente soberbios, como si debieras estar agradecido por su existencia y por haberte llevado. Tuve que aprender a ignorarlos. En Chile los hombres mostraron un gran respeto tanto por mí como por el autostop. En Paraguay y Brasil la gente era por demás amistosa y cálida, no percibí en estos países un machismo explícito hacia mí. Me sobreprotegían pero a la vez respetaban mis decisiones.

¿Cómo superaste los miedos y mitos sociales y te animaste a empezar tu propia vida nómada? ¿Qué le recomiendas a otras mujeres viajeras?

Sólo aprendí a ignorarlos: si no hay presa no hay predador. Si sabes un poco de cada cultura, de su idioma, de sus patrones de comportamiento, tu eres la que manda. Haz pensar a la gente, hazlos debatir, no les dejes espacio para la negatividad. Habla, bromea, aprender, ríe, comparte. Turquía, por ejemplo, puede ser un lugar aterrador para una autostopista si no sabes nada sobre su cultura. Pero con un mínimo de interés en el idioma (pregúntales qué es esto, qué es lo otro, haz caras divertidas, repite las palabras, pregunta más vocabulario), averigua qué es lo que aman. Muéstrales que tu también eres buena gente. Comparte lo poco que tienes, aunque probablemente digan “no gracias” y te invitan otras cinco comidas. Quizás seas la única personas de tu país que van a conocer. Tu eres tu país para ellos. ¡Represéntalo!

¿Cómo financias tus viajes?

Aquí en el Caribe más que nada trabajo como maestra de idiomas (hablo ocho), capitana o instructora de buceo. También he organizado eventos de cocina internacional, he sido traductora, guía, operadora de tours e incluso he incursionado en las artesanías.

¿Algo más que quieras decirle a las chicas que estén pensando en viajar pero no se animan?

Para cualquier otra chica que quiera viajar, explorar, aprender, entender… ¡vayan por ello! Cumple tus sueños, alcanza tus fronteras, aunque no existan. Descubrí lo que necesites descubrir antes de asentarte. No necesitás al lado un hombre que te ponga bajo su sombra. La mayoría de ellos son más cobardes que la mayoría de las mujeres, créanme. Seguí tus sueños, cambiá de carrera tantas veces como desees , encontrate a vos misma, a los otros, y a tu felicidad personal.
El blog de Zuzana, actualmente descontinuado, podés leerlo aquí.

¿Sos mujer y tenés experiencia viajando a dedo? ¿Qué pensás de la decisión que han tomado estas aventureras? ´Enriquecé este artículo comentando debajo. ¡Gracias y buenos caminos!

Para recibir en tu casa nuestro nuevo libro “Caminos Invisibles – 36.000 km a dedo de Antártida a las Guayanas” sólo nos tenés que mandar un mensaje desde nuestra Tienda Virtual. ¡El libro espera a todas las almas nómadas que necesitan un empujón para salir a recorrer el mundo con la mochila! Los enviamos por correo a todo el mundo, y nos ayudan a seguir viajando. Agradecemos de corazón cada consulta

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Acerca del Autor

Juan Pablo Villarino

Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo como mochilero para documentar la hospitalidad y la vida cotidiana de los destinos más insólitos a través de mis crónicas. Escribo libros de viaJe para contribuir a la revolución nómada.

71 Comentarios

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  • Hermoso post!! ¿Cómo no sentir ganas de viajar a la aventura después de leer la historia de estas mujeres?
    Amé la anécdota de la chica que robó un inflable de McDonals para llevarle felicidad a chicos africanos… ¡La imaginación al poder!
    Muchas gracias por compartir estas historias 🙂

  • Buenisimo e inspirador… no he sido tan atrevida en la vida. Pero me dedique un tiempo à conocer los paisajes de mis fronteras. Venezuela es un país posible de hacer autos top, lo hice y como mujer es mucho más fácil que para los hombres. Peligroso, ahora, porque te pueden atracar y llevarse todo. Pero nunca me paso nada malo. He viajado con amigos y amigas y es la experiencia que me hace ver el valor de mucha gente cuando piensas que el mundo no sirve para nada. Hoy, en pausa, tengo 2 niños… pero quiero enseñarles el valor del viaje. La vida, lo importante no sólo se aprende en las escuelas. Que tengan suerte viajeros del mundo. El universo les retribuirá lo que dan!

  • Yo también soy mujer, y también viajé mucho a dedo sola!! Me encantó el artículo…

    Viajé a dedo desde Eslovaquia hasta Jordania (Mar Rojo), para volver después, cruzando por la islas griegas, por la europa balcánica…. qué decir, mil experiencias, casi todas buenas! También crucé el Atlántico en velero, y continué la aventura por América del sur…. Brasil, Perú, Bolivia, Argentina…. allí conocí a mi actual pareja, tenemos un niño y vivimos (ya sin tanto movimiento) en Islas Canarias, mi pais natal.

    Comentar que todo esto lo hice en una franja de edad (18-22 años) en los que no entendemos el riesgo como tal y también somos más inocentes…. la vida te va enseñando cosas, y aunque no me arrepiento de nada, es cierto que ahora mismo, con 26 años y con un hijo a cargo, no volvería a hacer algunas cosas que hice (como por ejemplo, atravesar Turquía a dedo sola y ser confundida mil veces con una prostituta por los camioneros… vaya situaciones!!)

    Los viajes me han enseñado todo lo que hoy se, y estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de cumplir mis sueños!!!!!

    • Gracias por compartir tu experiencia! Tremendo viaje Aralia! Entiendo a lo que te refieres con la edad, aunque no veo una gran diferencia entre los 22 y los 26 años jajja Quizás fueron otros factores (lo que te tocó vivir, la maternidad, una historia compartida, lo que te hizo ponderar los riesgos de otra manera. Aunque claro, más cerca de los 20, más inocente se es jajajj Por mi parte, a los 37, sigo tomando los mismos riesgos, seré como Peter Pan? 🙂 Te mando un abrazo!

  • Hola Juan! Me impactó la historia de Kinga. No sé bien por qué razón, pero ella montada en el camello blanco a través del desierto me parece una imagen muy poética… Seguro este post es el empujón que les falta a muchas viajeras que están ahí nomás de salir a la ruta. Abrazo!!

  • Hola! Me fascino el articulo, yo llevo un año ya viajando yo sola, nada comparado a Kinga o Rebecca pero leer esto definitivamente me inspira a hacerlo cada vez mas con mas confianza. Excelente manera de terminar mi dia leyendo esto. Gracias por compartirlo.

  • Wow!!… Me salta el corazón y me tiemblan las manos… Que increíbles historias!!!… La prueba de que cuando se quiere algo siempre es posible alcanzarlo…
    Recién he decidido dejarlo todo y emprender mi viaje en unos meses. De vez en vez me entra el miedo y la angustia pero estoy segura que es lo correcto 🙂

  • Acabo de volver de mi primer viaje (primero de muchos!) y realmente entendi que no hay impedimentos para viajar y mucho menos de genero. Mujer, de 21 años, Estuve casi un año y medio dando vueltas por sudamerica y las experiencias fueron todas maravillosas. Lo primero que todos preguntan es ¿ alguna vez te paso algo malo? y cuando les respondo que no, que nada malo me paso, creo que se desilucionan, tal vez esperan escuchar una historia terrible que respalde esos miedos que les impide salir a cumplir sus sueños. Pero no, no hay nada que nos impida viajar mas que nosotros mismos, el mundo esta ahi, esperando que lo recorramos, que disfrutemos de su magia, de toda esa gente buena que esta afuera dispuesta a darte una mano. Estoy muy contenta por haberme animado y no quedarme con mis miedos. Ya estoy planeano mi procximo viaje y leyendo a estas viajeras mas me motivo en seguir superando mis barreras! El camino es pura magia y la magia esta al caminar.

  • Me inspira bastante este artículo, gracias para compartir!
    Yo ya viaje bastante con autostop pero hasta ahora siempre en Europa.
    Solo quiero añadir que jalar dedo/autostop sigue siendo mas peligroso para mujeres, corren mas riesgo según las estadísticas. Aconsejo que primero viajan en países no muy lejanos o con otra mujer juntas, para adquirir mas experiencia.
    Justamente de este tema estábamos hablando en el hitchgathering en Francia la semana pasada.

  • Gracias Juan por compartir estas historias. La nación viajera, cual territorio son todos los territorios, tiene esa peculiar particularidad, de tender a modalidades horizontales para compartir. Las viajeras son grandes y fuertes brazos que mantienen esa unión y ese compartir, como ningún otro puede hacerlo. Un post como este es la comunión entre viajeros y viajeras. Salud!

  • Increíble la historia de Kinga…! Pero si me preguntan a mi, sin pensarlo diría que es hombre, tiene tal vez el nombre mas usado del mundo y un apellido que suena al Quijote y que su forma de ser es muy parecida a la de el… jejeje… Abrazo! 😀

  • Juan que buen relato!!! ya me termine tus dos libros y quede manija de mas lectura, estoy a una tesis de empezar mi viaje voy armando todo para cuando la termine poder salir !!! La edad es lo único que me tira para atrás a veces pensado porque voy a tener 30 cuando salga y ya no puedo aplicar a ninguna de las work…. Tus relatos y los de Lau son como pajaros que me picotean la cabeza diciendo tengo que terminar la tesis cuanto antes para poder salir a recorrer los hermosos caminos!! abrazo grande bro

  • Que grandes mujeres. Que grande Kinga, de la que ya habías hablado muchas veces.
    EL otro día haciendo dedo, un camionero que me llevó de Bogotá a Armenia, después de escuchar mi historia y mi forma de viajar y poner cara de “estás medio loca”, me dijo una frase que me hizo mucha gracia. Me dijo que aquí en Colombia, se decía: “esto no es para muchos, es para machos”. No pude sino reír. Y bueno, nose si es para muchos, si es para machos, si las que viajamos a dedo somos mujeres-macho o si simplemente tenemos un par de ovarios bien puestos. Es lo de menos.
    Que grandes mujeres, gracias por enseñárnoslas.
    Un abrazote Juan!!

  • Cada entrada nueva me enamoro más y más de tu blog! Amo amo amo viajar, aunque vivir viajando no es la forma de vida que elegí sí elegí ponerme la mochila al hombro una vez al año para hace un viaje de mes y medio fuera de mi país y varias veces más al año para hacer viajes más cortitos dentro de mi país. Siempre viajo con mi pareja pero llevó un tiempo pensandome la idea de ir a Perú a mochilear por dos meses sola, quiero tener la experiencia de hacer un viaje sola y sé que puedo, pero sólo con mencionarle eso a mi mama, a mi papa y a mi novio y entran en pánico jajaja, igual lo haré, porque el viaje me lo pago yo y soy yo la que se va, pero este post me va a servir para prepararlos psicológicamente jajaja. Gracias Juan, siempre es un palcersoteeeee leerte!!!!

  • Gracias por el post, soy de Colombia y ahora mismo tengo 25 años, este año termino la universidad pero siento que lo que quiero hacer es viajar, aunque no cuento con un gran presupuesto en el último año he conocido a muchos chicos que viajan por Suramerica y es mi gran propósito hacerlo empezando el año que viene, a pesar de que muchas personas me dicen que es algo loco y arriesgado lo voy a hacer y me alegra mucho conocer estas historias que demuestran que si se puede y que los límites los ponemos nosotros mismos!!! MUCHAS GRACIAS JUAN PABLO!!! Tu post ha sido una agradable señal en mi camino!!! Un abrazo.

  • Cuánta envidia (sana) y cuanta admiración siento por todos Uds.! A pesar de que mi mayor sueño era viajar y de chica decía que iba a irme de mochilera, quedó solo en eso, en un sueño. Hoy soñé leyendo esté blog,, y hasta me animaría todavía a irme sola con una mochila al hombro al menos por mi país( ya no soñaría tan lejos como el resto del mundo) pero sé que seguiré soñando porque hoy no lo permitirá mi familia. Antes quedé atrapada de la educación rígida( hoy tengo 66 años ) y del sistema. Hoy estoy presa de la edad y de mi familia. Pero seguiré imaginando que viajo con Uds. leyendo este blog y admirando sus historias. A lo mejor pueda conocer algo con algún viajecito de jubilados, aunque nunca se podrán parecer al espíritu aventurero de un mochilero. Pero aunque sea me llenaría los ojos y guardaría en mi memoria esos paisajes hermosos que tiene mi Argentina, Te felicito, Juan , y te admiro. En cuanto pueda te preguntaré cuanto cuestan tus libros. , sobre todo la guía que dividís en tres. Hasta la próxima.

    • Gracias Beatriz por acompañarme desde el otro lado de la pantalla! Hay muchas maneras de sentir la aventura. Y aunque quizás no tengas ahora mismo la posibilidad de emprender un viaje largo, hay mucho por descubrir dentro de Argentina, más a mano, a sitios que no son menos sorprendentes (Te escribo esto recién regresado de los Esteros del Iberá, por ejemplo, increíble!) Bueno, te mando un abrazo, y cuando quieras coordinamos para que recibas nuestro libro “Caminos Invisibles” sobre nuestro viaje por Sudamérica!

  • VIAJAR A SIDO LO MAS INCREÍBLE EN MI VIDA, CUANDO LO HACIA DE A DEDO Y TE ENCONTRABAS CON PERSONAS MARAVILLOSAS QUE TE CUIDAN Y TE RESPETAN POR EL SIMPLE HECHO DE VIVIR TU VIDA!!!!

  • Nunca he hecho autoestop sola. Siempre he estado acompañada de otra chica (y en una ocasión de un chico). Cuando manifesté a alguna gente mi intención de viajar sola a dedo, me soltaron el ejemplo de una artista que había sido violada y asesinada. La respuesta fue efectiva y me compré un billete de bus. Lo que no sabía en ese momento es que esa artista no viajaba sola. Desde la distancia le acompañaba una amiga que también viajaba en solitario y en autoestop hacia el mismo destino. Ella llegó sana y salva, pero no salió en las noticias. Como tampoco salen en las noticias todas estas chicas que nombras en esta entrada.
    Gracias por rebajar mi ansiedad cada vez que pienso en hacer autoestop en solitario. A partir de ahora, cada vez que se me ocurra esta idea, no imaginaré solo chicas violadas y asesinadas, sinó también a mujeres valientes que demuestran que el género no es determinante.

    • El problema creo yo, es que se relaciona demasiado el haber hecho autostop con haber sido violada y asesinada. Cuántas mujeres hacen dedo? y a cuántas de esas les pasa algo? a cuántas les has pasado en tu región viviendo en sus casas por salir una noche de fiesta? Habría que ver si el riesgo es mayor o menor. Yo no lo he hecho nunca, pero por lo que he estado leyendo, me parece que podría ser bastante equiparable al riesgo que tienes sin moverte de tu ciudad.

  • Gracias por alentarnos cada vez un poco más a viajar.. En febrero empieza mi aventura sola y estoy que exploto de felicidad. Gracias por cada palabra, cada consejo y por caminos invisibles que fue el principal “culpable” para mi decisión. Les deseo una buena vida porque realmente se la merecen. Saludos!

  • Son muy lindas e inspiradoras las historias y también los comentarios!!!
    Aun así, yo no logro sacarme de la cabeza el miedo a los abusos, no me importaría sin me roban, pero el miedo a los abusos es lo que más me paraliza.
    Me gustaría, si alguien sabe o tiene experiencias de que hacer o como reaccionar en caso de encontrarse en una mala situación! Creo que seguramente te encontras como más personas buenas que malas… pero mi pregunta y mi miedo, es… si me encuentro con una mala persona, que hacer? Como defenderme??

    realmente es un miedo que no logro superar 🙁

    • Celeste, te entiendo. Ese riesgo, esa situación fea, no está intrínseca relacionada con viajar. (Basta mirar las noticias para ver que suceden con más frecuencia en las grandes ciudades en las que vivimos, donde hay más gente loca ajja). La verdad que viajando ni a Laura ni a mí nos pasó nunca nada, y la verdad se escucha muy poco Pero bueno, son cosas para las que uno nunca está preparado, te pasen de viaje o en la puerta de tu casa.

  • HOLA JUAN! de verdad amo tu blog y tengo que admitir que cada que lo leo, no me falta la lagrima. tengo 18 años y he hecho varios viajes sola y algunos dedo… es una experiencia única, amo vivir viajando.
    debato todos los dias conmigo misma entre estudiar y viajar o dedicarme a viajar! realmente es difícil pero siempre que estoy en este blog, me decido por viajar. amo que este lugar me inspire no solo a mi, si no a muchísimas personas. siempre buenos viajes y buenas vibras.
    saludos desde colombia.

  • Wow, sólo dire… Kinga, ¡¿Porqué!? He llorado con tu post de alegría, tristeza, ternura, de todo un poco. Wow. Sus blogs están online aún? (Y sí no están online, porqué dejaron de escribir :() ¡Qué mujeres! Realmente una verdadera fuente de inspiración.

    Juan, eres algo serio. (No es algo malo sino es como decir: tienes valor, es una frase boricua)

  • Un post GENIAL! Ayer en la charla que dieron con Laura en Villa Constitución me recomendaste leerlo.
    Conocer las historias de todas estas mujeres es espectacular y super inspirador. Poder darse cuenta que no es imposible lo que uno sueña. Muchas gracias a vos y a Laura por seguir alimentando ese fuego interno viajero!

  • Acabo de encontrar tu post en un grupo fb para viajeros y ahora leo tu blog. Muy bueno!

    Hace dos semanas regresé de mi viaje de 3 años (los últimos dos a dedo) por América Latina. Y salí de Polonia por 3 – max. 6 meses jeje. Estoy esperando que me renueven el pasaporte pero ya sé que mi próximo destino será Egipto, a ver si puedo hacer dedo a un camello 😀 sería bueno añadirlo a la lista de inconvencionalidades que se encontraron viajando a dedo. a propósito, cómo ves viajar a dedo en Egipto en caso de mujer viajera?

    Mucha suerte!
    Asia

  • Woww Juan! En verdad es un post muy inspirador. Leer a estas tres mujeres a través de ti ha generado sentimientos muy contradictorios en mi: por un lado me emociona y asombra todos los lugares que han pisado y al mismo tiempo siento temor al imaginarme a mi misma haciendo lo mismo. Creo que en verdad son varias barreras internas que sin darme cuenta cargo y trabajaré en ello!
    Un articulo maravilloso!

  • Me encanto el post, pero mas aun, esta parte: “Para cualquier otra chica que quiera viajar, explorar, aprender, entender… ¡vayan por ello! Cumple tus sueños, alcanza tus fronteras, aunque no existan. Descubrí lo que necesites descubrir antes de asentarte. No necesitás al lado un hombre que te ponga bajo su sombra. La mayoría de ellos son más cobardes que la mayoría de las mujeres, créanme. Seguí tus sueños, cambiá de carrera tantas veces como desees , encontrate a vos misma, a los otros, y a tu felicidad personal”… Porque justo estoy en esa parte de mi vida. Tengo 23 años, proxima a cumplir 24, y ya he viajado por ciertos sitios de mi pais (soy venezolana), el ultimo viaje lo hice hace poco, sola, un viaje de unas 16 horas, largo, pero ahora este año planeo irme a colombia, sola tambien, no conozco a nadie alla y voy con bajo presupuesto. Estoy por terminar mi carrera de Ingenieria Industrial, pero hare una pausa para irme, muchos me dicen que no lo haga, que me espere, que decepcionare a mi madre porque primero quiere verme graduada, pero yo quiero esto… Quiero complacerme a mi misma haciendo lo que me gusta y lo que quiero hacer y no a los demas. Mas tarde tal vez termine de sacar la carrera, todo depende de como me vaya y el rumbo que tome mi vida; quiero equivocarme si tengo que hacerlo, probar cosas nuevas, conocer gente nueva y nuevos lugares, ganar mas dinero que aqui y no depender de nadie. Me voy a la costa, quiero playa, saludos…

  • Soy mujer y viajo sola, recorrí toda la Argentina a dedo. Cuando salí de viaje, tuve la gran fortuna de que un camionero, tío de un amigo, me llevara desde Buenos Aires hasta Ushuaia, el inicio de un gran viaje que ahora ya dura 4 años; pero a partir de ahí, cambié de vehículo al “dedo aleatorio”. Debo decir que, por suerte, jamás tuve ningún problema ni me sentí en peligro.

    ¿Es peligroso para una mujer viajar sola a dedo? Yo diría que no, que simplemente tienes que escuchar tu intuición. Si algo me da mala vibra, no me quedo a descubrir qué es lo que hizo saltar mi alarma (como en cualquier otra cosa en la vida, vamos).

    Todos los viajeros sabemos que, en el mundo, hay más gente buena que mala. De todas maneras, por si acaso, en mi bolsillo llevo una navajita que espero no tener que usar para otra cosa que cortar tomates o queso en esos “pic-nics” improvisados al costado de la ruta. 🙂

    ¡Abrazos para los dos, un ejemplo para todos los viajeros!

  • Salut! Llevo viajando 2 años desde Argentina y estoy ahora en Guatemala. Lo hice todito sola, x tierra y a dedo. Solo me tome buses cuando las circunstancias lo hacian muy necesario Y creo q me sobran los dedos de una mano para contar las veces q lo hice. Tengo un ranking de dedos locos que incluyen motos, telefericos, barcos, y hasta eltrencito de la alegria! Es de las experiencias mas enriquecedoras que se pueden tener viajando. Y tus libros me han inspirado muchísimo. Tengro frases de ellos escritas en mis cuadernos y las leo a menudo para motivarme. Creo q la que mas viene al caso es que ahorrar dinero es solo una consecuencia secundaria de viajar a dedo, viajo x q lo elijo y me gusta esa manera de interactuar con la gente. Nunca me senti en peligro ni me paso nada malo… asi que, adelante mujeres poderosas!

    • Hola! Qué bueno, gracias por compartirlo. Un orgullo ara mí saberme aunque sea un poquito responsable de tanta libertad. Y lo de hacerle dedo al trencito de la alegría te lo envidio sanamente. hace años que quiero que me lleve uno jajaja Y aun no lo logro!

  • Hola!
    Hermoso post. Definitivamente viajar sola a dedo era algo impensable para mí!! tanto así que (descartada totalmente esa posibilidad), mi viaje sola por el mundo sería más costoso. Por eso había destinado todo este año a ahorrar lo más posible para poder pagar transportes y demás. Pero luego de ver que no es tan imposible, tal vez mi esfuerzo no sea tanto y pueda salir antes, gracias 😀

  • Hola Juan!
    Gracias por compartir esta experiencia, realmente estas mujeres son inspiradoras hasta la médula!!
    En un mes y medio me voy a Europa sola, tengo pensado probar las alternativas más económicas que me lleguen, pero también las que propongan arriesgar, aventurarse, salirse de lo políticamente correcto, es la primera vez que voy tan lejos, antes hice dedo por el sur de nuestra bella Argentina, en chile y Uruguay, a ver si me animo por allá!!
    gracias, tu blog es de gran ayuda e inspiración también!!
    Abrazos!

  • […] Si estás con ganas de visitar algún lugar, en vez de moverte en tren o en autobus, viajá con Blablacar o alguna otra plataforma similar que permita viajar de forma compartida. (No sé si en Argentina existe algo así… ¿Alguno conoce? En Europa Blablacar se usa mucho.) Uno pone auto y entre todos se comparten los gastos. Es más barato y es una oportunidad para conocer personas. Nunca se sabe, quizá tenés suerte y el conductor comparte tus mismos intereses y se hacen mejores amigos. Si no, tenés alguna anécdota o la sensación de que fuiste social por lo menos el par de horas que duró el viaje. Hacer dedo es otra opción que yo nunca hice, pero que el viajero y escritor argentino Juan Villarino tiene más de diez años de experiencia haciéndolo por el mundo. Acá sus recomendaciones para el que quiera probar: Consejos para hacer autostop parte 1 y parte 2, y Mujeres que viajan a dedo solas por el mundo. […]

  • y yo que tengo a Laura y a Aniko como inspiracion ahora se suman estas mujeres…wow, yo voy por la tercera vez que salgo, vivo en chile, la primera fue 1 mes en el sur de mi pais, recorriendo chiloe, puerto varas, valdivia, concepcion, entre tanto lugar bonito que conocer y no fui sola, fui con mi pareja, es verdad te sientes mas segura con alguien, aun no decido que es mejor ¿sola o acompañada? la segunda vez que sali fue a valparaiso, ¡Sola! rotundamente sola y pese a que tenia donde llegar no falto la cosquilla de miedo en el camino, pero al final es cierto lo que dicen: tu entorno te hace sentir protegido asi estes sola, y tambien muchas veces me preguntaron que “¿porque?¿no te da miedo que te pase algo?” yo siempre respondia “maldad hay en todos lados, incluso al ir al supermercado a comprar o camino a la U.” En ese viaje “piloto” me encontre con que la gente me ayudaba, conversaban conmigo y siempre que me daba mala espina me metia en un conglomerado de gente y me relajaba, en una ocasion me ¡perdi en los cerros de valparaiso! pero pidiendo ayuda pude resolver todos esos dramas y pasarlo bien 😀 me tope con otros viajeros, con vendedores de artesanias e instrumentos, gente del puerto, que siempre me dieron buenas indicaciones, consejos, obviamente tanto sola como acompañada tomas precausiones…como por ejemplo: no salgas sola a un lugar con alguien que no conoces, no tomar, fumar, lo que sea y menos despues que oscurece, si sales conoce el lugar antes, fijate donde te vibra ir y donde no, pura intuision. eso lo aplique y nunca me paso nada. Obviamente hay muchas como yo que recien empiezan, yo empece a los 19 y ahora a los 20 ya me animo sola 😀 una porcion es de valiente, otra de arriesgada y el resto ganas de salir.

    Ahora la tercera vez que me voy..la hare sola, el viaje piloto fueron 4 dias, ahora sera 1 mes aprox. y no niego que de terror, a cualquiera, pero si algo saque de laura o aniko es no dejar que otros metan sus miedos en ti, si quieres ir ve, preferible a quedarse sentado mirando la ventana pensando que pudiste hacerlo y no te atreviste por miedo. la verdad es que siempre vuelvo a leer estos post o pido consejos, organizo mi tiempo, donde ir y la forma, asi las vocesitas de los horrores se callan y termino volviendo me mas loca y desesperada por largarme jajjajja. Pero es eso, lo demas lo aprendes conforme se te presente una situacion y esa es mi parada actual. Puede que no lleve 4-5-8 años de mochilera, pero en 1 año se aprende y es una cuestion de todo el tiempo, siempre se saca algo de los viajes, me gustaria hacer un listado, seria cool, pero muchas de las cosas aprendidas las han dicho juan, laura, aniko…hasta nelson mochilero, asi que sobra. 🙂

    Saludos chicos, ustedes son muy buena influencia.
    gracias x los empujoncitos.

  • Hola, tengo 20 años, soy de Chile, actualmente estudio, y como muchos estoy insertada en el sistema, soy dependiente, temerosa aún, pero tengo el mismo sueño que ustedes, y como buen sueño, no me deja dormir, espero algún día atravesar países por mi cuenta, de forma humilde, para conocer el mundo, conocer y conocer, para así un día tener buenas historias que contar. Saludos y muchos cariños, gracias por compartir historias inspiradoras.
    ¡Que vivan las personas libres!

  • Gracias por el post, realmente muy completo, para repensar además el papel social de la mujer. Por muchas viajeras más, por seguir la lucha y por ganar más vida y menos miedo. Gracias gracias.

  • Ame por completo este post <3 todo lo que dices es tan cierto!!
    yo tambien viajo a dedo y pues claro al principio siempre tuve muchisimo miedo pero una vez que sales no puedes parar jajaja siempre encuentras gente muy buena onda, pocas veces encuentras a algun calenton.. pero salir y hacer dedo te da la experiencia de saber en quien confiar.
    muchos exitos en tus proximos viajes!!

  • Bueno me alegra leer que haya cada vez más mujeres aventureras que se animen a recorrer el mundo en ésta modalidad. Aunque no puedo olvidarme de casos como el de las francesitas en Argentina 😢

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