EN BICICLETA POR EL RIN: DE BONN A MAINZ

Este viaje en bicicleta por el Rin, de Bonn a Mainz, tiene varias raíces, antiguas y queridas. Es un viaje de dos semanas dentro de un viaje de un año. Mientras Laura y yo preparamos los últimos detalles para alcanzar las estepas siberianas y las Montañas Pamir en Asia Central nos surgen inquietudes individuales, proyectos solistas. Laura está viajando por Islandia con Aniko Villalba en lo que llamaron #DesafioIslandia. Así las cosas, este Acróbata librado a sus instintos reivindica rumbos harto soñados y postergados y presenta batalla al mapa. El #DesafioRin acaba de comenzar. (Si me seguís en Twitter @losacrobatas, voy subiendo fotos en tiempo real).
Con más de 1200 km de longitud el Rin es uno de los ríos más largos de Europa. El tramo que me propongo cubrir, desde Bonn hasta Mainz, condensa muscularmente toda la épica medieval que Alemania tiene para ofrecer. El río está punteado por fortalezas que antaño sirvieron como puestos de peaje a las embarcaciones que llevaban mercancías desde los Alpes hasta el Mar del Norte. Pero hay más esperando a este vagabundo: hay viñedos que producen uno de los mejores vinos blancos secos del mundo, hay ciudadelas amuralladas, casonas del S.XV con sus esqueletos expuestos de madera, hay señas, guiños de un pasado romántico en letreros de tabernas, buzones, candelabros y callejuelas.
Mi curiosidad por Alemania es infantil. No señores, mi infancia no fue un limbo de superhéroes y dibujitos, sino una tortura auto-infligida de aficiones, desde la astronomía hasta la filatelia. Sí, la palabra nerd me quedaba chica. A través de la filatelia conocí acerca de tierras muy lejanas, casi míticas –Baluchistán, Tuva, Transvaal, Indochina- cuyos nombres desaparecieron de los Atlas oficiales hace al menos un siglo. Unas antiguas postales con castillos dramáticamente posados sobre los acantilados a la vera del Rin fueron el primer detonante. El remate fue –no podía ser de otra manera- un libro de viajes. El tiempo de los regalos de Patrick Leigh Fermor, quien en 1933 a pie desde Rotterdam hasta Constantinopla, siguiendo los cursos del Rin y del Danubio con sólo 18 años. Este viaje es, ni qué decirlo, un humilde homenaje personal al gran Fermor.
¿Y por qué recorrer el Rin en bicicleta y no a dedo? Este es un viaje en el quiero ser consciente de cada kilómetro que avanzo, porque estaré a la pesca de detalles y para eso la lentitud de la bicicleta será mi aliada. Como nunca antes hice un viaje en bici, me contacté con mi DT, Damián López, alias Jamerboi, otro marplatense chiflado que viajó cuatro años en bici desde Alaska hasta Ushuaia. Damián vive en Bonn, y se encargó de todos los preparativos. Literalemente: cuando llegué, sólo tenía que subirme a la bici. Alforjas, luces, inflador, carpa (la mía se la llevó Laura a Islandia) y hasta kit para reparar pinchaduras. Dejé a La Maga -mi mochila- en su casa y partí. Pero tenía que darle un nombre a la bici, y ese fue Mulata, en honor a las maría mulatas, esas aves renegridas que abundan en el Caribe. Son pájaros que no se conforman con merodear tu almuerzo en espera de miguitas, sino que con tres saltitos empiezan a picotearte del plato mismo. Mulata es igual de atrevida, y pondrá sus ruedas al servicio de mis ojos de rapiña.

Los 3 “se puede” del #DesafíoRin

La línea de este viaje es seguir la Radweg, (Eurovelo 15) la bicisenda que recorre todo el Rin de cabo a rabo, incluso en muchos tramos con carriles, puentes y semáforos propios y separados de los autos. El tramo propuesto es de 170km + desvíos y lo que la ruta depare! No es una gran distancia, pero para ser mi primer viaje en bicicleta, me parece suficiente. Además, sé que voy a colgar en más de un lugar.
Si bien Alemania es un país caro para los estándares argentinos, me propongo realizarlo con un presupuesto mínimo. Quiero derribar el mito de que los alemanes son gente fría. Porque la indiferencia y la generosidad la he sufrido/gozado en todos los países. Lo “cerrada” que sea la gente en tal o cual sitio también habla de nuestra facilidad/dificultad para relacionarnos apelando a puntos en común en vez de quedarnos en un rincón oscuro besando desconsoladamente la camiseta de nuestra patria idealizada. 
También (¡muy importante!), quiero cumplir mi sueño de ser cartero en el país cuyas estampillas colecciono. Por eso, con la ayuda de Matías Harina, diseñador gráfico que también trabajo muy duro para hacer realidad nuestro libro Caminos Invisibles, diseñamos la postal de abajo. ¿La propuesta? Invitar a la gente a enviar postales a familiares y amigos que vivan en pueblos a lo largo de mi recorrido probable. La estampilla pre-impresa en la postal pertenece a la serie “Germania”, y su original fue emitido en el año 1900. Como el original decía REICHSPOT (Correo Imperial) y para que mi postal no tenga una connotación política, cambiamos la leyenda a RHEINPOST (Correo del Rin).
Claro que hay otras mini misiones, como acampar debajo de algún castillo, emborracharse frente al Rin, hacerle dedo a alguna de las barcazas que suben y bajan por el río, dormir en alguna casona antigua. ¡Iremos viendo qué propone la ruta! ¡Gracias por acompañarme!
 
vista aerea del rin

Para recibir en tu casa nuestro nuevo libro “Caminos Invisibles – 36.000 km a dedo de Antártida a las Guayanas” sólo nos tenés que mandar un mensaje desde nuestra Tienda Virtual. ¡El libro espera a todas las almas nómadas que necesitan un empujón para salir a recorrer el mundo con la mochila! Los enviamos por correo a todo el mundo, y nos ayudan a seguir viajando. Agradecemos de corazón cada consulta

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Acerca del Autor

Juan Pablo Villarino

Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo como mochilero para documentar la hospitalidad y la vida cotidiana de los destinos más insólitos a través de mis crónicas. Escribo libros de viaJe para contribuir a la revolución nómada.

15 Comentarios

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  • Que grande juan, un mochilero todo terreno! Yo también disfruto mucho de pedalear en distintas partes de un viaje cuando se da la ocasión. A disfrutarlo y a contarlo como siempre! Abrazo grande!

  • genial amigazo.Que lugar! andar en bici esta genial.volvi a hacerlo en enero de este año por los encantos que ofrece bariloche despues de muchos años sin subirme a una bici.Me costo volver pero esas cosas no se olvidan.enseguida descubri lo hermoso que es ir sobre esas 2 ruedas observando el camino.Que voy a decirte a vos que ya vas recooriendo un monton! y cuanto de cierto en eso que decis de “saber ” relacionarse en x rincon del mundo..el idioma es indispensable,si lo sabre yo que es una cuenta pendiente aprender mas ,por lo menos saber desenvolverse en lo basico para entablar una conversacion. te dejo un gran saludo y me sorprendes en eso que contas de llegar a siberia.abrazo.

  • Hola como estás?…. me recomendaron es página y te quería consultar si sabés como es el tema de alquilar bicis en Cuba y si nos podés recomendar algo de tu experiencia.

    Te agradezco, te mando un saludo y espero que estés en algún hermoso lugar… estos datos son para mi sobrina y su novio que quieren viajar y conocer gente. Son también como vos de Mdq.

    Te vuelvo a agradecer…

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